Pues es así: Todos Pierden. Así que solo se puede hacer una cosa: Perder con Estilo.
Siempre me ha gustado esa frase que dice que las grandes obras crean a sus precursores. Los incondicionales de The Wire deben abalanzarse sobre Los Reyes del Jaco para reconocer, no solo el ritmo de la calle, los engranajes del Juego si no directamente a personajes y situaciones con las que gozamos en la serie. Afros, pistolas, cadillacs, abrigos de pelo, lumpen y hampa, yonkies y putas, negros y blancos. Todos jugando. Todos perdiendo.
Vern E. Smith ha escrito una de las mejores novelas que hemos leído por aquí en mucho tiempo.
Los más interesados deben seguir a la editorial Sajalín (toda su colección Al Margen!)
En el blog del traductor del libro, Guido Sender, encontraran una fantástica anécdota sobre la portada.
Sirva este párrafo como declaración de principios, como vuelta al ruedo. (Leída de nuevo La parte de Fate es Magistral)
"Yo lo que digo es que hay que leer libros. El pastor sabe que lo que digo es la verdad. Lean libros de autores negros. Y de autoras negras. Pero no se queden ahí. Ésa es mi aportación de esta noche. Cuando uno lee jamás pierde el tiempo. Yo en la cárcel leía. Allí me puse a leer. Mucho. Devoraba los libros como si fueran costillas de cerdo picantes. En las cárceles la luz se apaga muy pronto. Uno se mete en su cama y escucha ruido. Pasos. Gritos. Como si la cárcel en lugar de estar en California estuviera en el interior del planeta Mercurio, que es el planeta más cercano al sol. Sientes frío y calor al mismo tiempo y ésa es la señal más clara de que te sientes solo o estás enfermo. Uno intenta, por descontado, pensar en otras cosas, en cosas bonitas, pero no siempre. A veces, algún vigilante instalado en la garita interior enciende una lámpara y un rayo de luz de esa lámpara roza los barrotes de tu celda. A mi me ocurrió infinidad de veces. La luz de una lámpara mal colocada o los fluorescentes de la galería superior o de la galería vecina. Entonces cogía mi libro y lo aproximaba a la luz y me ponía a leer. Con dificultad, pues las letras y los párrafos parecían enloquecidos o atemorizados por esa atmósfera mercurial y subterránea. Pero igual leía y leía, a veces con una rapidez desconcertante hasta para mí mismo y a veces con gran lentitud, como si cada frase o palabra fuera un manjar para todo mi cuerpo, no solamente para mi cerebro. Y así me podía estar horas, sin importarme el sueño o el hecho incontestable de que estaba preso por haberme preocupado por mis hermanos, a la mayoría de los cuales les importaba un pimiento el que yo me pudriera o no. Yo sabía que estaba haciendo útil. Eso era lo importante"
Sputnik Monroe destaco en el mundo de la Lucha Libre por su carácter marrullero, algo mezquino, y su excesiva arrogancia. De rasgos disuasorios, fuertes y angulosas cejas, tenía el mechón frontal de su cabellera teñido de rubio platino, lo cual lo hacía aún más amenazante, dotándolo de un aire de cierta villanía cinematográfica. Odiado y amado sin concesiones, aprovecho su popularidad para exigir a los promotores que eliminarán la segregación entre el público aficionado a la lucha libre. Tal era su Simpatía por las Negritudes que llego a ser conocido como el General de la armada de los negros. Tenía tanto tirón entre los aficionados que no tuvieron más remedio que ceder. Así el Ellis Auditorium de Memphis se convirtió en uno de las primeras Arenas integradas de los estados del sur. Como no podía ser de otra manera Sputnik Monroe es honrado y tiene su propia vitrina en el Memphis Rock 'n Soul Museum.
El problema fue que Will se puso a vender crack en una zona prohibida. Ni siquiera valía un par de balazos, así que lo apuñalaron. Su cuerpo es transportado por Caronte (representado por un taxista) pero en vez de llevarlo al infierno, Jeff Pollack (escritor y productor de la serie) decide hacer una curiosa mezcla y lo transporta a una especie de purgatorio, donde Will deberá superar diversas pruebas para entrar en el cielo que es Bel Air.
Los cinco jinetes del Apocalipsis, segundos antes de apuñalar a Will
Su tío será el encargado de determinar el futuro eterno de Will. A lo largo de los episodios aparecerán los diversos Pecados Capitales (normalmente representados por mujeres lo que le valió a la serie feroces críticas desde el feminismo más reaccionario) los cuales Will deberá evitar si quiere recibir la aprobación de Phil.
Son especialmente lacrimógenos los capítulos en los que la madre de Will lo visita, ya que siempre coincide con fechas importantes (cumpleaños, navidad) en donde se cree que la madre mantiene un vínculo astral con su hijo. Suelen ser capítulos emotivos y con mucha miga.
La serie originalmente terminaba con Will en Filadelfia. Dando cabida a una posible resurrección. La sociedad americana no estaba preparada para un final así. Existe abundante información y muy accesible en Internet. Especialmente recomendable el documental Black Jesus: Not in my country, acerca de la rotunda negativa por parte de gran parte de la población americana a tener un nuevo mesías negro afroamericano (aunque curiosamente ese año Bill Cosby fue escogido por la revista Time como el americano favorito para ir a tomar un café).
Afortunadamente antes de perder el control creativo de la serie a manos de la cadena, Jeff Pollack, nos había dejado muchas pistas
- Will nunca más utiliza un taxi
- Los tres hermanos que habitan equivalen a los tres ángeles de la tradición cristiana (Miguel, Rafael y Gabriel). El cuarto y tardío niño era el anti-cristo.
- Los dolores de cabeza del tío Phill no eran más que una representación de la crucifixión boca abajo de San Pedro
- Jazz es el Mal Absoluto o la representación del Dinero. Por eso es expulsado del templo constantemente. El seguidor atento de la serie sabe además que Banks (Bancos) es el apellido de la familia.
- Jeffrey (el mayordomo: el trabajo) es el castigo que reciben los infieles (es sabido el odio visceral de Pollack a los ingleses)
Al final la serie desvarió mucho y se volvió una locura indescifrable.
Una vez finalizada la presentación y con el valor infundido por el vino, me dispuse a explicarle mi Famosa Teoría de los Nudos a Percival Everett. La teoría en sí, no es complicada*. Pero mi evidente azoramiento por la Magnitud del Personaje, mi mal calculado estado de embriaguez y mi nulo conocimiento del inglés me hicieron quedar como un imbécil superior. Everett, que parecía buena gente, decidió destruirme. Dijo algo así como "soooo, yurr a braiterr" que un espontáneo, en vista de mi silencio, me tradujo por un, que pregunta que si eres escritor.
*Siendo más exactos, la Famosa Teoría no es nada, no son más que pajillas
intelectuales que en momentos de lucidez etílica he ido elaborando a lo
largo de miles de trayecto en metro y autobús y que no me han llevado a
ningún sitio y ni siquiera me han servido para ligar.
Yo no soy Sidney Poitier es todo aquello que se supone que debe ser: divertido, absurdo, formativo, experimental y muy bueno. La identidad o lo que los otros esperan que seamos es el tema fundamental en torno al cual gravita la novela. La negritud, el dinero y la literatura también se dejan caer por sus páginas (al igual que en la también sensacional "X"). Tanto el Percival Everett que escribe los libros como el que sale en ellos, se ha convertido en un Imprescindible de este Blog.
Ahora es cuando todo se vuelve extraño y excesivamente literario: como Percival me había dado duro y herido mis sentimientos con sus preguntas descarnadas, decidí contraatacar. Aquí debería escribir lo que sucedió. Pero resulta que lo que sucedió ya lo había escrito él
" Ted miró fijamente a Everett.
- Percival Everett. ¿No escribió usted el libro titulado X?
Everett asintió.
- No me gustó - dijo Ted.
- Ni a mí - dijo Everett-. No me gustó escribirlo y no me gustó cuando estuvo acabado.
- Sin embargo, me encanto la novela dentro de la novela. Esa historia me pareció realmente fascinante. Ya sabe, como la vida misma.
Veo visiones. Sudo. Bebo para aplacar la sed y vuelven las Visiones. Veo visiones y Visones, un doble Visonado altamente peligroso, que me lleva a:
Camino en medio de una canícula arrasadora. Me encuentro un vergel, un oasis. En la puerta un guardia me dice que diga la contraseña para poder entrar. Pienso que es muy extraño que me pidan contraseña. Y el guardián que lee mi mente, me dice que esta bien que conque le baile la contraseña es suficiente. Y pienso que Ya esta bien!, que incluso las visiones y las Visiones tienen sus reglas y que no, no pienso bailar ante el guardián. Como quieras, dice haciendo de nuevo gala de su poder para leerme la mente, y remata con un, que no sabía que yo no supiera contar. Mire su cara, una cara abotargada, muy del siglo XVI, muy de Leibniz (por Dios, me estoy volviendo loco! veo visiones con Leibniz y ni siquiera sé quién es Leibniz) y pienso en la posibilidad de patearle la tripa, de dejarle claro, who is the boss. Ni lo intentes, me responde, Yo sí se contar. Veo con nitidez como la gota resbala, cae al vacío, sobre el suelo a cuadros de mi piso. El segurata altanero que se parecía en extremo a Leibniz ha desaparecido. El Oasis ha desaparecido. El Calor sigue. Abro un libro que tengo en el regazo y leo, "la música es el placer que experimenta la mente humana al contar sin saber que esta contando" y entonces si, entonces comienzo a bailar para asombro de los que esperan el autobús y que contemplan el magnífico espectáculo que es Un Hombre Sudado Intentando Bailar en un Segundo Piso sin Cortinas, gritando con sus movimientos las Putas Palabras Mágicas, esperando que se abra la puerta, que se abra la puerta.
Copyright Criminals es un documental acerca del uso del Sampleado como expresión artística. Del corta y pega. Desde los que crean, apoyandose en la tradición, hasta los malos, aquellos que solo vampirizan el trabajo de otro. Desde sus inicios, en un hiphop primigenio y cercano al Funky, hasta lo conocido como triphop y autosampleado. Y todo se resume en "el buen artista copia, el Gran Artista roba".
Como buen documental que es, aborda el tema desde distintos puntos de vista:
- El Económico. O el mal absoluto: las discográficas y su ansía infinita de dinero. Te quedas de piedra: es más barato hacer una versión de una canción que utilizar un pequeño fragmento de la misma.
- El Artístico. O en palabras de Steve Albini ¿qué mérito tiene utilizar lo creado por otro? Pero por otro lado tenemos a De La Soul o Public Enemy y como han llevado esos sonidos a un plano totalmente distinto.
- Los Auténticos Jetas. Infraseres tipo Coolio o MC Hammer que lo único que hacen es copiar el trabajo de otro, cambiar dos o tres estrofas y ya está. Afortunadamente no hablan de Vanilla Ice. Demoledora la frase ¿quién coño es Coolio?, cuando explican los ocho millones de copias que vendió del Gansta Paradise por el millón que vendió Stevie Wonder del Songs in the Key of My Life.
- El Personal. Clyde Stubblefield batería algunos años de James Brown y autor del Funky Drummer, del ritmo, del swing, y que nunca fue reconocido por el mismo Brown y cuyo sampler podríamos decir que es la base desde la que se erigió todo el hiphop de los primeros ochentas. El mismo que no ha cobrado por ello jamas y que a sus muchos años sigue tocando en baretos para pagar las facturas.
La Histeria se apodero del Mundo. Estaba claro que el Planeta no iba a explotar ni desaparecer. Pero algunos desconfiabamos ("y si...") y otros lo esperaban con impaciencia. Todos los discos pasaron a titularse "Las 100 mejores ______ del Milenio" y los libros se llenaron de miles de listas para hacer Antes de Morir. El Efecto Y2K iba a precipitar la venida del futuro de los Terminators. El Milenarismo iba a llegar arrasando y la ira de los dioses nos abofetaría como una señorita de película en blanco y negro justo antes de ser besada.
Como algunos sabréis el Mundo no se acabo con la llegada del Nuevo Milenio. Y para celebrarlo nos lanzamos, en una inmersión asesina y colérica, hacia el Hermanamiento de la Humanidad.
Y entonces aparece La Anguila como víctima propiciatoria.
Nadie le aviso: debajo del agua no se puede respirar
Durante casi dos minutos Eric Moussambani lucho con todas sus fuerzas contra la trampa mortal que El Comité Olímpico le había tendido. En un ataque de sadismo extremo, el plan inicial consistía en ver como se ahogaban tres pero el caprichoso azar dejo solo a La Anguila ante una multitud enfervorizada que se dejaba la piel de las manos aplaudiendo y jaleando, ansiosas por ver, como se Hundía el Sueño Africano.
Eric Moussambani cumple hoy 34 años. Sigue teniendo el record de los 100 metros libres de Guinea, en donde transmite sus enseñanazas (el No Morir Ahogado) a los jóvenes.
A mediados de 1963, Mary Frierson, entro con sus hermanos por la puerta de la discográfica Stax. Tenían un grupo, The Drapels, a imitación de todos los grupos que empezaban a copar las listas de éxitos: canciones de (des)amor, coros, armonías.
Obtuvieron un contrato, algunos singles y poco éxito.
Pero ella tenía algo especial: había que mantenerla.
Pero antes habría que buscarle un nombre, algo mejor que Little Sister o Mary Lou, como la llamaban en su familia o sus hermanos. En la discográfica, uno de esos cantantes que iba en la conquista del mundo, la bautizo como Wendy Rene.
El hombre se llamaba Otis Reding.
Un año después lanzó su primer sencillo en solitario.
Wendy Rene
After laugther comes tears
Tan solo tres años después se retiraba. El posible éxito, el posible dinero, la posible fama no fueron suficientes para retenerla en la Stax.
Sencillamente se retiro para formar una Familia. Solo quería tener, cuidar y criar a sus hijos.
Wendy Rene pertence a esa Maravilloso Estirpe de artistas que AMAMOS.
Aquellos que sencillamente han dado un paso al costado.
Debemos creer que fue gracias a su tono de piel, un negro algo paliducho o un moreno excesivamente bronceado, por el que se gano el apodo, que a la postre lo vería coronarse como campeón de la categoría light heavyweight de boxeo, Kid Chocolate.
A juzgar por su buen semblante podemos aventurarnos a decir que debío ser un gran boxeador como la Historia Oficial así lo reconoce. Mirándolo bien tal vez solo la nariz, algo chata, lo podría delatar como pugilista.
Y aunque llego a ser campeón, se reservo sus mejores golpes para darlos fuera del ring. También es cierto que adquirió costumbres montoneras y camorristas, atacando en grupo o como mínimo en pareja (de su unión con Toussaint, todavía, cuarenta años después, se habla).
Nos tememos que entre sus víctimas favoritas estarían un buen puñado de señoritas.
Lee Dorsey
Ya Ya
Irving Lee Dorsey nació (como al parecer No podía ser de otra manera) en Nueva Orleáns y de la mano de Allen Toussaint fabricaron una serie de éxitos que llegarían a marcar un estilo propio y reconocible de funk-soulero-buen-rollista. Se adelantaron a Obama y cuarenta años antes sacaron al mercado el álbum "Yes We Can". También estuvo de gira con los Clash por los Estados Unidos en los ochenta. Pero eso, honorables señores del Jurado, eso es otra Causa Pendiente.
Dicen que a lo máximo que puede aspirar una marca es, a que su producto se identifique con la generalidad del bien que ese producto es. Más sencillo, el mayor éxito de Coca-Cola es que mi abuela diga a sus invitados que si quieren tomar unas Coca-Colas, para rápidamente advertir que quién dice Coca-Cola dice un café o una cerveza. Con algunas canciones, algunos discos, pasa lo mismo. Sirven de etiqueta, de catalizador. Y eso, eso solo puede ser muy grande.
Dobie Gray
The in Crowd
Lawrence Darrown Brown conocido como Dobie Gray murió el pasado 6 de
Diciembre. Dejara para la posteridad una gran cantidad de canciones
memorables pero por encima de todas esta autentico himno.
I'm in with the in crowd
(Do-do-do)
I know every latest dance
(Do-do-do)
When you're in with the in crowd
(Do-do-do)
It's easy to find romance
Así como Ulises casi enloquece con el canto de la Sirenas, otros no hemos tenido que pasar pruebas imposibles, otros no partimos nunca de Itaca, para (casi) enloquecer. El destino, más cruel y simplón, no nos permite que nuestro drama sea escrito en Odiseas. A otro, solo me basto, con dejar de escucharte para desembarcar en el puerto de la Locura.
Lowell Fulson
Talkin' Woman
(esta historia me recuerda al insomnio provocado por el Tam-Tam)
Un todavía negro y no del todo enloquecido Michael Jackson subía al escenario de los Grammys a recibir el premio gordo, el de Mejor Álbum. Un buen año para Jacko el de 1984 (bueno, hasta que se quemo la cabeza rodando el anuncio de Pepsi). En la cima del mundo, podemos decir que se hallaba. Y su discurso de agradecimiento, con la vocecilla de un niñito, con el pelo churretoso y el dudosisimo gusto en el vestir que siempre lo caracterizo, dice
Jackie Wilson, Jackie Wilson, hombre si, como el de la canción de Van Morrison (que casualidad, dirá más de uno) y de la que luego harían un cover los Dexy's Midnight Runners
Van Morrison
Jackie Wilson Said
En mis inicios como Soul-Lover (siempre a nivel muy amateur) me sorprendía el trágico fin que compartían muchos de los mejores cantantes de Soul, como Sam Cooke, Otis Redding, Curtis Mayfield o Marvin Gaye (Solo hablo de grandes figuras, conocidas por todos y con éxito en vida. A los desgraciados no los nombro, necesitaría varios cientos de folios). En esa búsqueda constante de hermosas canciones compre un recopilatorio "The Soul Of Spanish Harlem" y el libreto interior (generoso y culturizante) se abría con una frase demoledora "En el barrio había muchos cantantes, pero Jackie, Jackie era un espectáculo". Ante tamaña aseveración no había más que ponerse manos a la obra y oídos al reproductor. Y el señor Wilson me metió un golazo por toda la escuadra.
Jackie Wilson
Reet Petite
Jackie Wilson moría un 21 de enero de 1984 tras estar 9 años en coma. Estaba en coma tras sufrir un ataque al corazón. Sufrió un ataque al corazón en mitad de un concierto benéfico. Estaba cantando "Lonely Teardrops" y a mitad de canción se desplomo. Mr Excitement murió haciendosé un Molière. Joder, vaya muerte más poética, más Soulera.
Imposible no pensar en él al escuchar a Michael Kiwanuka. Imposible no pensar en la belleza frágil de lo sencillo. Imposible, ya lo he dicho, no pensar en Bill Withers. Canciones sencillas, desnudas, bellas sin artificios. Y atacan directo a la aorta.
Michael Kiwanuka
I'm Getting Ready
(Como la señortia Mayfield, Kiwanuka también es insultantemente joven. Hemos sido puestos en la onda vía RadioCity Discos.)
* Sobre la Belleza Frágil (concepto etereo que ha entrado en mi mundo gracias a una cabellera suelta) hablaremos en otro momento.
Todos los caminos conducen a Roma.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
El Tao es el camino.
(Vale muy bien, pero ante todo, hay que ir por el Camino Correcto)
Ray Charles
Get on the rigth track, baby
(Original de Titus Turner (insuperable el nombre!) versioneada por todo quisqui, el Rayo Carlos nos pone las pilas y nos indica, como si fuese la Estrella de Oriente del baile, el Recto Camino.)
Así mientras bebía vino, reflexiono, digamos que se quejo, levemente pero se quejo, diciendo, que los tiempos van muy rápido, cada vez más y más.
Claro, me apresure a apostillar siguiendo mi costumbre de no pensar y de hablar mucho.
Pues antes, los tíos me duraban un par o tres citas pero ahora, me dijo mezclando un pizca de desilusión con la satisfacción por saberse en posesión de la verdad, ahora me dejan antes de empezar.
(Las mujeres son unos seres sabios. Extraños, cierto, pero sabios).
Tras años de investigación, utilizando básicamente el método de prueba y error, hemos llegado a la conclusión que un concierto no puede decepcionar si cuenta con los siguientes elementos,
- Cantante Negro
- Cantante Gordo
- Cantante que use elementos decorativos como el turbante o corona
- Cantante que le encante su trabajo y
- Cantante que Grite de alegría
Habrá claro, algún lector avispado, que combine estos elementos y diga en voz alta: Barrence Whitfield!!! y yo digo si, premio para el caballero. También le digo que por si algún casual esta un poco despistado, es este jueves en Madrid en la sala Boite. Dicho queda.
Siempre he sentido una gran atracción por aquellos que se mueven en la sombra. Aquellos que, sabedores de su talento superior, no necesitan la constante adulación de los focos ni el deslumbre de los flashes. Seres que tienen el Secreto y que lo comparten a través de otros. Esos que siempre dirán que no es para tanto, que sencillamente hicieron lo que sabían, que no hay gran misterio, que el mérito es de otro.
Hace unos años escuche una canción. No tenía ni idea de quien era. Cometí el error de no acercarme a preguntar. Pero me fui a casa con la melodía incrustada, con esos hermosos vientos, con esa voz subiendo, y esos vientos, esos vientos, como soplaban! (tras muchas horas de youtube/recopilatorios la volví a encontrar, en el enlace podrás escucharla)
Ese fue mi primer encuentro con Wardell Quezergue.
Luego vendrían más, y siempre gloriosos. Que les puedo decir acerca de Eddie Bo, Jean Knight, King Floyd o Smoking Johnson, que puedo escribir que le haga honor a NOLA Records, a la hermosa música de la ciudad de Nueva Orleans. Solo puedo decirles que lo escuchen. Que se tomen su tiempo y que no tengan miedo a bailar y a emocionarse.
Robert Parker
Barefootin'
(En la sombra, como sin querer, como esa brisa que nos acaricia para refrescarnos al caer las tardes de septiembre, esta él, esta Wardell. Descanse en Paz.)
Claro que la lluvia no lo preocupaba. Eran esos versos, los del remate, los que no lo dejaban en paz. Steve le había dado unas buenas ideas pero no estaba convencido. Joder. Necesitaba algo.
- Otis - dijo en alto para llamar su atención - ¿has visto la Melody Maker? - le pregunto Phalon esperando hasta que giro la cabeza para poder verlo.
- No - Mintió. Claro que la había visto. Es más, había comprado todas las que tenían en el kiosco.
- Número Uno - siguió Phalon - número uno, número uno, número uno - decía sin parar mientras imitaba pasos de baile. Bueno todo lo que se puede imitar mientras se esta sentado y atado a una silla de avión.
Claro que le entusiasmaba. Por primera vez en diez años, diez años, Elvis no era elegido el mejor cantante. Diez años, pensó mientras miraba la lluvia arreciar por la ventanilla. Hace diez años estaba cantando en concursos de talentos por premios de cinco dólares. No pudo evitar que una ligera sonrisa se le escapara al recordar cuando le dijeron que por favor no concursara más, que quince victorias consecutivas lo convertían en ganador honorífico, que le darían el dinero, pero que no concursara más.
- Hoy hace tres años mataron a Sam - dijo Ben.
- ¿Tres años ya? - esta vez fue Ronnie el que hablo para todos
- Que bueno era Cooke - remato Carl, mientras buscaba la aprobación, con la mirada, de Otis. Pero este solo miraba por la ventanilla. Con el bolígrafo en la mano pero sin escribir nada.
No podía concentrarse. Ya su mente lo había llevado hasta cinco años atrás, cuando conducía la furgoneta para Johnny Jenkins. Puto Johnny, que cabrón es, pensó. Cinco años y hemos pasado de una furgoneta a una avión para ocho pasajeros. Otra vez la sonrisa acudió a su cara al recordar el enfado de James al decirle que no había sitio para él en el avión, somos nueve y hay ocho plazas. Bueno, si logro un número uno, compraré una avioneta más grande, se prometio a si mismo, mientras intentaba concentrarse en los versos para rematar la canción.
- Estamos cerca, cerquita - Phalon estaba eufórico - primero Elvis y ahora vamos a por el Número Uno en las listas - y seguía con el bailecito que a todos hacía reír
- ¿Do you like good music? - canto, es más grito, Carl - mientras todos se echaron a reír.
- Europa es nuestra - seguía Phalon - México es nuestro - gritaba como si fuese el predicador - y ahora, hermanos y hermanas, ahora - paro y miro a todos, uno a uno - el Número Uno en las listas - y todos estallaron en risas, aleluyas y amenes.
Es cierto que la gira por Europa había sido un éxito y que lo de Monterrey, incluso lo había sorprendido a él mismo. Ya solo quedaba un peldaño por subir, el Número Uno. Esta canción puede serlo. Tiene de todo. Solo necesito finalizarla. Es un número uno seguro. Steve había hecho un buen trabajo. Solo necesitaba un par de versos. El truco del silbido no le estaba ayudando. Bueno, le había hecho ganar unos días para pensar. Se intento concentrar pero no lo logro. Se quedo dormido con el silbido como banda sonora, como si lo meciese, recordándole el ir y venir de la olas.
Es decir, no quiero que se me malinterprete, todos queríamos ligar. Pero él se lo tomaba como una misión, como algo realmente serio, le importaba. No es difícil imaginar que practicamente nunca lo conseguía. Bueno, nunca lo conseguíamos. Joder y el tipo sufría por ello. Iba al Zara, al H&M, a Springfield y se compraba la ropa de los maniquíes, pensaba en posibles combinaciones y eso. También se compraba la QG y la Men's Health y seguía consejos y trucos.
Pero nada.
Solo caían inglesas ebrias y muy de vez en cuando.
Era de admirar lo de este tipo, es decir, su constancia, su persistencia, joder! estoy diciendo que el tipo sufría. Todo el domingo maldiciendo, rumiando. Pero sin embargo el lunes volvía a empezar, con el viernes como horizonte y una meta: las chicas. Así que empezaba a animarse y se decía, nos decía, en tal sitio me han dicho que esta lleno de tías, o, llamemos a X que conoce a un montón de tías, también solía decir que no hay que saber ligar si no ser persistente. Hace tiempo no lo veo.