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martes, 17 de mayo de 2011

Canciones de Sangre


" El interés del trofeo Jules Rimet atraía a estafadores y timadores de todo el mundo. Un acontecimiento internacional. Embaucadores de México y Venezuela, farsantes de Italia, camellos de Holanda y ladrones de hoteles de Estados Unidos. Y, mientras ellos cazaban a la gente, nosotros los cazábamos a ellos"

Este es el ambiente en el que se desarrolla la muy recomendable Canciones de Sangre de Jake Arnott a cuya portada me fue imposible resistirme. Novela negra, Fútbol, algo de Música, algunos Mods, algunos Skins y el bajo Londres. El Londres prostibulario, macarra y decadente (si, en la onda de Guy Ritchie). Su lectura me trajo a la memoria esta canción que pinche tantas veces a comienzos de siglo.





Squire
Walking Down Kings Road

martes, 1 de junio de 2010

Las Telenovelas

Asusta la clarividencia. Asusta que las profecías se cumplan. Asusta que la gente crea lo que ve. Asusta que la gente vea la televisión. Asustado me quedo ante la profecía de Fresán:

Telenovelas

(Mexicanas)

Las telenovelas son como noticieros mutantes.

Las telenovelas de cada país son un fiel reflejo -aunque bizarro, sublimado, en ocasiones paródico- de su historia patria o de su ser nacional o como quieran llamarlo. Arquetipos, clichés, freaks: la sirvienta, la madre loca, el padre irresponsable, el abuelo caudillo, amnesia, incesto, asesinatos, muertos que no están muertos, en alguna parte suena un teléfono, suenan mil teléfonos, suena el mismo teléfono mil veces y sube esa música para señalar que, sí, éste es otro de esos momentos dramáticos, definitivos, algo va a pasar, algo ya pasó. La telenovela como sitio de constante acontecer. Siempre ocurren cosas por más que no ocurra nada.

Las telenovelas mexicanas (con sus luchas de clases, sus muertes y resurecciones, sus fantasmas del pasado y profecías futuristas y apocalípticas, con sus vueltas sobre vueltas y sus fluctaciones temporales) acabarán sustituyendo a la historia.

Martín Mantra lo supo antes que nadie.


Mantra
Rodrigo Fresán
Mondadori
2600 Pesetas

martes, 10 de febrero de 2009

Santo

De pequeño pase muchos fines de semana viendo películas con un tío mío. La única forma de ver películas era alquilándolas en una pequeña tienda ubicada debajo de una escalera. En poco tiempo acabamos con todo el material. Ante los reclamos de mi tío el dueño prometió conseguir más. Y lo hizo.

Películas de Vicente Fernández o de Cantinflas. De humor o de mariachis vengativos.
Un día (glorioso!) le llegaron películas de luchadores libres mexicanos. Recuerdo perfectamente: Santo contra Blue Demon en la Atlántida, Santo vs la mafia del vicio, Santo en el misterio de la Perla Negra, Santo y Blue Demon contra Drácula y el Hombre Lobo, Huracán Rámirez y la Monjita Negra, Los Vampiros de Coyoacán, etc..... mujeres en peligro, malos malísimos, momias/vampiros/aztecas, moraleja en todas las historias, decorados que se rompen, caídas, triunfo del bien, hombres vestidos de manera elegante pero con la máscara puesta....




Años despúes me leí un libro: Mantra de Rodrigo Fresán, y volvió mi amor incondicional por México y sus luchadores. Por lo que representan, por la lucha, por el bien y el mal, por el triunfo, por las volteretas y por los enanos luchadores.
Hace unos días leí que se cumplieron 25 años de la muerte del Santo, el Enmascarado de Plata. Pensé que es mucho tiempo el que llevo sin ver pelis de luchadores y que mi tío debe tener el Betamax en alguna parte de su casa.