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viernes, 15 de noviembre de 2013

Patio Interior

El falso suicidio de Néstor Osvaldo Garcimendi no hizo más que aumentar, la ya gigantesca, aura de malditismo e inconformidad que gozaba desde los incidentes acontecidos durante y después de la exposición en la Tabacalera. La controversia no falto y rápidamente se formaron dos bandos: aquellos que vieron el tremendo valor y la claridad supina para llevar cabo tal performance* y aquellos que acusaron al artista de desconsiderado y cobarde.

Sea como fuera DJ NO o Nestoros o ArrabalUno o CuboGigante se fue como vivió: haciendo ruido y despertando a la comunidad de vecinos ya que son varios los que afirmaban haber escuchado el impacto. Lo que es seguro es que escucharon a Teresa Sánchez, vecina del primero, soltar un alarido (y eso que la ropa colgada en los tendederos, un total de veintitrés cuerdas reventó en su caída, cubría la mayor parte del cuerpo y había absorbido bastante sangre) cuando lo vio en el fondo del patio. 


Para aquellos que todavía dudan de la versión de la policía  no hay más que preguntarle a su compañero y gran amigo Santiago Nogal que todavía se indigna al escuchar la hipótesis del suicidio ya que es "metafísicamente imposible que Néstor se suicidase lanzándose a un patio interior. Iría en contra de todo por lo que lucho y sería una incoherencia en un artista tan integral".   

*Que entre sus pertenencias se encontrase el controvertido libro "El happening definitivo" de L.F. Belso y la extraña desaparición de Ricardo Ortega ha mantenido viva la esperanza de los que creen en una obra genial y de momento incomprendida. 

miércoles, 24 de julio de 2013

Arte Moderno

Ante la incredulidad de sus tías, primas y vecinos, la Junta le concedió una subvención para llevar a cabo, lo que el mismo definía como la Brutalización del Capitalismo. Aquel acto fundacional y reaccionario inauguraría, pensaba el artista, una nueva etapa histórica: el Consumismo Sentimental. (Todos los estudios posteriores descubrían como estos novedosos conceptos no eran más que actualizaciones semánticas de las ideas de Alfred Witsek y la comuna del 84)   

La obsesiva lectura de biografías lo llevo a la conclusión de que entre más admiraba al protagonista del libro, generalmente pintores, más interesante era su vida (aunque también ampliaba el espectro a políticos y árbitros de fútbol). Como él mismo era el material de trabajo podría llevarla a cabo, pensó y dejo escrito en su solicitud de subvención. Su gran obra inconclusa y fuente de frustración, mi ballena blanca, solía decir, era un cubo de mil ciento treinta y dos kilos de cocaína que debía exponerse en la plaza mayor de Salamanca. La falta de presupuesto y la "inoperancia de la casta política" fue lo que impidió llevarla a cabo.

Así pues, Néstor Osvaldo Garcimendi recibió ciento cuarenta mil euros para recrear La Vida Desaforada, "que la publicidad y el lobby judío quieren imponernos" (el entrecomillado era el subtítulo original. Fue retirado por misteriosas presiones). Grabaría su progresivo deterioro físico y mental al abandonar sus costumbres "ascéticas y cristianas". Si la vida es una gran obra mi gran obra será mi vida, es el título de un poema-río de ciento catorce versos alejandrinos que el mismo Néstor dejo como guía para futuros biógrafos y discípulos.   

El resultado lo pueden encontrar sin dificultad en los vídeos de youtube que él mismo sube. Aunque soporíferos no están exentos de humor, sobretodo en lo tratante a la utilización de las nuevas tecnologías en el fútbol.