Mostrando entradas con la etiqueta Javier Calvo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Calvo. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de febrero de 2017

Masa

Y en 2017
Fue entonces cuando las opiniones se tornaron en verdades y las verdades perdieron las tonalidades y todo ello se hizo público y entonces tocó decir Si o No todo el tiempo: nos vigilaban ¿quiénes? todos nos vigilaban, yo mismo me convertí en un Vigilante.



Y en 1973
"Según ellos, no hay libertad sin privacidad. El regreso del hombre privado, según ellos, es la única forma de destruir el hombre masa. El hombre masa  nos estropeó las libertades. Volvernos hacia dentro nos la devolverá. La soledad revolucionaria. Volverse todos hacia dentro.  Aislarse mental, espiritual y físicamente, más y más, un mundo sin fin. Mantener tu privacidad a base de autodefensa agresiva"

La calle Great Jones
Don DeLillo
Traducción Javier Calvo


martes, 28 de octubre de 2014

Amortiguar

Todo lo que se pueda decir sobre David Peace ya esta escrito (y muy bien escrito!) en el blog de Cultura Impopular del gran Óscar Palmer. Leer aquí



"El 15 de agosto del año pasado, minutos después de que el Emperador se rindiera, el Consejo de la Policía Metropolitana convocó a los presidentes de los siete principales gremios del mundo del ocio de Tokio. Entre ellos estaban los jefes de las asociaciones de restaurantes, cabarets, geishas y burdeles. El jefe del Consejo de la Policía Metropolitana tenía miedo de que los Vencedores llegaran pronto a Japón y se pusieran a violar a nuestras esposas e hijas, a nuestras madres y hermanas. El jefe quería que algo hiciera de "amortiguador", de manera que les presentó una propuesta. Les sugirió que los jefes de las asociaciones de restaurantes, cabarets, geishas y burdeles formaran una sola asociación central que satisficiera todas las necesidades de los Vencedores y les proporcionara distracción. Y les prometió que a esta nueva asociación no les faltarían fondos. 
Así nació la Asociación de Recreo y Diversión"

Tokyo Año Zero
David Peace

martes, 10 de julio de 2012

Marvelous

La lectura de Mundo Maravilloso me trae a la cabeza la lectura de Mantra, el libro de Fresán que más me gusta. Un libro con Ritmo Musical. Con estribillos, coros, apariciones de trompetas para dulcificar. Donde cada track tiene sentido en el Concepto del Álbum. Un disco doble (incluso en este caso, triple!) Un libro con otro libro dentro, como esas canciones con cambios de ritmo, que nos llevan a otros paisajes sonoros. Una Obra Tremenda. No sé me ocurre mejor halago: Un libro Fresanesco. 

Calvo Mundo Maravilloso


- Por supuesto, lo que la gente dice que significa la música de Louis Armstrong es estúpido- dice Leon. Mientras mueve la cabeza al ritmo de la canción. Su mecimiento de mano y cabeza es ese mecimiento estereotípico que la gente asocia con amantes de la música clásica que escucha música de cámara en el salón de fumar de sus casas-.  Todos esos rollos de la alegría de estar vivo y de ver amanecer un nuevo día. Chorradas. Nada de pajaritos en el cielo ni alegrías de vivir. Solamente hay que salir a la calle. No veo muchos cielos azules ni pajaritos cantando ni gente feliz retozando. La verdad es que hace mal tiempo y los pajaritos se han muerto. No, cariño. Lo que Louis Armstrong nos dice, como el gran genio moderno que es -hace una pausa obviamente destinada a crear cierta sensación de misterio o de paradoja a punto de ser revelada-, es que el mundo es maravilloso porque el mundo es horrible. Ahí esta su gran sabiduría. Los chiflados que entran con una bomba en un autobús y matan a todos los pasajeros. O la ola gigante esa que salió en los telediarios. Esas son las cosas que hacen que el mundo sea maravilloso. -Asiente y se dedica a trazar arabescos de grasa cutánea con la yema del dedo índice peludo y vagamente fálico sobre la pantalla de cristal sucio de la máquina de discos-. Un mundo como nosotros. Para nosotros. -Mira la cara de Pavel-. ¿No es maravilloso? "

Javier Calvo 
Mundo Maravilloso

lunes, 27 de febrero de 2012

Coronación

Existe una Barcelona que se resiste a ser Una Ciudad Cosmopolita. Que se resiste a Macdonalizarse del todo.  Existe una Barcelona que intenta ser algo más que un gigantesco museo, compuesto por casas imposibles, catedrales inacabables, estadios de fútbol y pebeteros olímpicos. Una Disneylandia habitada. Una mentira para que los turistas paseen en autobuses de dos plantas tomando las mismas fotografías una y otra vez. Tal vez algunas personas (probablemente los habitantes de Nueva Orleáns) digan que quiere ser una ciudad con Alma. Y no una aséptica ciudad donde cada Arquitecto quiere estampar su firma como parte del plan de expasión de su marca, donde no venga Woody Allen a hacer un publireportaje. Es como si entraras en un bar y estuviera demasiado nuevo, donde reconoces que el decorado es de Ikea y que incluso sabes el nombre de las lámparas y estanterías. Esa sensación.
Supongo que lo que quieren algunos es que siga siendo una ciudad llena de personas, de habituales, de lugareños.

Si alguno esta interesado en conocer, o al menos tratar, intuir, esa Barcelona lo mejor que puede hacer es leer a Casavella. Y ahora, a Javier Calvo. 

Portada de Corona de Flores

"Corren los mejores tiempos, corren los peores tiempos, es la era de la sabiduría, es la era de la estupidez, es la época de la fe, es la época de la incredulidad, es el tiempo de la Luz, es el tiempo  de la Oscuridad, es la primavera de la esperanza, es el invierno de la desesperación, lo tenemos todo por delante, no tenemos nada por delante, vamos todos directos al cielo, vamos todos directos al otro lugar."

Javier Calvo
Corona de Flores