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lunes, 20 de abril de 2015

Reyes

Pues es así: Todos Pierden. Así que solo se puede hacer una cosa: Perder con Estilo. 


Siempre me ha gustado esa frase que dice que las grandes obras crean a sus precursores. Los incondicionales de The Wire deben abalanzarse sobre Los Reyes del Jaco para reconocer, no solo el ritmo de la calle, los engranajes del Juego si no directamente a personajes y situaciones con las que gozamos en la serie. Afros, pistolas, cadillacs, abrigos de pelo, lumpen y hampa, yonkies y putas, negros y blancos. Todos jugando. Todos perdiendo.

Vern E. Smith ha escrito una de las mejores novelas que hemos leído por aquí en mucho tiempo. 

Los más interesados deben seguir a la editorial Sajalín (toda su colección Al Margen!)
En el blog del traductor del libro, Guido Sender, encontraran una fantástica anécdota sobre la portada.

jueves, 11 de julio de 2013

Borrar

Probablemente ustedes también conozcan a algunos de esos, ejem, fornidos, resabiados y todavía juveniles cuarentones que insisten en contarle cosas a uno de su "época". Partidos épicos, hazañas inverosímiles, retrasmisiones transoceánicas, encestadores voraces, apellidos impronunciables. Da igual quién cuente las historias, las batallitas, siempre aparecerá, todos dirán Yugolasvia.



Soñé con elefantes de Ivica Djikic nos sitúa en el lejano y extraño reino de Croacia. Donde un pasado reciente muy doloroso ha dado paso a la corrupción y la barbarie.  Una extraña mezcla de afán civilizatorio y actualizada Ley del Talión, han llevado a sus habitantes a mirar siempre para otro lado, a no saber. A hacer constantemente cuentas no ya de lo que pueden ganar, si no de aquello que pueden perder. Croacia/Yugoslavia es tan irreal, tan lejana:

"En este país siempre existe un motivo secreto, sucio o bajo para hacer el bien. ¿Por qué este hace esto? Nadie hace nada llevado por motivos generosos o sinceros. Siempre resulta que uno es el primo o el padrino, siempre se trata de fastidiar a alguien, abierta o solapadamente. Siempre resulta que eran compañeros de colegio, o que sus padres iba juntos a bailar, siempre se trata de devolver el favor, las viejas deudas, el dinero, la vanidad, la revancha, la envidia "    


La historia se escribe todos los días, es una de esas frases contundentes y siempre ciertas. Pero es aún más lapidaria, cierta y cortante es esta otra, la historia la borran todos los días. 
Sin duda la palabra Yugoslavia también aparecerá en mis historias de cuarentón.

martes, 15 de enero de 2013

Prudencial

Solo después de eso que llaman tiempo prudencial, ella hablo. Lamentó, tal vez como contrapunto a lo escuchado, no pertenecer a una familia con tradición delictiva, huidas del altar o por lo menos algún antepasado cuatrero. Estaba contrariada, ya que sin duda, era una rémora para su futuro no tener un pasado turbulento.


"Jóvenes, estábamos en edad de no tener ni dinero ni demasiadas pertenencias, apenas un talego medio vacío con alguna que otra lata de bazofia incomible."

Existen libros que parecen hablarnos como si fuéramos niños pequeños, que en cada página nos pintan el mundo y donde la explicación siempre es la más sencilla. Libros luminosos para tiempo Oscuros. Libros Adultos escritos para niños. Donde la felicidad de lo simple aguarda en cada frase y los recuerdos de tiempos mejores acuden al rescate para espantar las pesadillas. Como llegué a conocer a los peces, de Ota Pavel, es uno de ellos.

"- No digas tonterías, no seas histérico. Cuando éramos críos llevábamos las ocas a pastar a orillas del Malse. De eso hace casi cuarenta años. Y también pescábamos anguilas. Y también volvíamos con las manos vacías. Y hoy lo he revivido. Y ha sido hermoso.


Mientras esperaba el tiempo prudencial para hablar, se me fue la cabeza a ese Paraíso Perdido que algunos llaman infancia. Debió pasar una eternidad ya que ella volvió a tomar su turno de palabra. Mi silencio, y probablemente ciertos rasgos físicos míos al sonreír, la hicieron suponer lo peor en mi pasado y por tanto un futuro maravilloso. A tú lado, dije al salir de la ensoñación, como un pez fuera del agua, un acto reflejo para sobrevivir.

jueves, 10 de enero de 2013

Pregúntale

Otra más en el debe a Adolf

"En 1939, el año en que apareció Pregúntale al polvo, la  editorial que lo publicó, Stackpole Sons, cometió el estúpido y costoso error de publicar Mein Kampf de Hitler sin permiso del autor. El dinero que tendría que haber servido para publicitar Pregúntale al polvo se gastó en los juzgados de Nueva York para hacer frente a una larga demanda interpuesta por el Führer. La novela vendió menos de tres mil ejemplares y estuvo en estado de hibernación durante los siguientes cuarenta años. John Fante volvió a dedicarse a redactar guiones, pero la rabia, el alcohol y la depresión empezaron a pasarle factura"


Fante
Un legado de escritura, alcohol y supervivencia
Dan Fante. 

martes, 24 de mayo de 2011

Max Dembo

"Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado" decía el final de El gran Gatsby. Fue inevitable pensar en eso, en esa imagen, para mí al terminar de leer "No Hay Bestia Tan Feroz" (Edward Bunker, ediciones Sajalin). Me fue fácil imaginarlo en el bote, pero no luchando con poca fortuna contra la naturaleza, si no remando a favor de la misma, incluso con un potente motor fuera borda tratando de llegar cuanto antes a ese pasado. Max Dembo conoce y acepta su futuro y no se resigna a esperarlo sentado en el porche, va hacia el a toda la velocidad que un GTO le permite. No, no es un marginado, no es white-trash, no es un ángel caído, ni siquiera es víctima del sistema o de las circunstancias. Max Dembo sabe lo que quiere, sabe el precio, sabe el riesgo y lo asume, sabe cual es el único futuro posible para él.

Ultra-recomendado y no solo para aquellos que gocen con las historias de los bajos fondos, delincuentes o de la acción más sórdida. Es un relato impresionante, una crítica devastadora y una historia emocionante. De ritmo adictivo su lectura produce somnolencia.
Desde Pesquisas Salvajes se agradece a Chucho Álvarez que de manera amable y (al parecer) desinteresada nos regalo este artefacto y que ahora luce en posición de privilegio en nuestra biblioteca.