Mostrando entradas con la etiqueta argentinos que no son odiables. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta argentinos que no son odiables. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de abril de 2014

Habemus Papam

Una constante al abrir sus libros


Sus libros son grandes explosiones de ideas que pueden llegar a abrumar, aturdir y atontar a un lector como yo. Universo expansivo que se alimenta de libros no escritos y de libros ya escritos pero que son aumentados. Avance imparable. Blitzkrieg Continuado. Discos edición coleccionista, llenos de bonus tracks, versiones alternativas. Legos Literarios. Ficciones Mutantes que crecen y crecen en áreas 51's. 
Por suerte Fresán no es el único que puede aumentar y corregir. Siempre podemos volver a su lectura. En condición de mejor lector, un lector aumentado, un lector corregido.



"No está siendo sencillo este cónclave, no hay candidatos claros, son todos demasiados viejos y abundan los rumores catastróficos. Un novicio le comentó hace unas horas al Cazador de Santos que días atrás se había elegido a Mariano Magdaleno Mantra, un cardenal criado en las filas de los Legionarios de Cristo, hijo de un extinta y poderosa familia del apocalíptico D.F. pero algo extraño había sucedido, el éxtasis del nombramiento papal le había hecho perder la razón y ahí mismo, en la Capilla Sixtina, proclamo que su primera medida sería mudar la Santa Sede a Venecia - "esta que camina sobre las aguas" precisó-; y que, al ser interrogado con el nombre con el que se autobautizaría como nuevo Sumo Pontífice, su pública personalidad secreta de sacro superhéroe, Mantra respondió con una sonrisa beatífica: Jesús II. El novicio agregó que alguien le había contado a alguien que, entonces, los cardenales comprendieron que la elección no era buena y que de inmediato mataron a golpes y patadas al mexicano. Puede ser. Quién sabe. La historia de la Iglesia esta llena de historias así. Amén." 

Vidas de santos
Rodrigo Fresán

martes, 12 de junio de 2012

Ocioso

Son dos novelas las que están en ese libro, me dijo. Pero si no pesa ni cien gramos, pensé. 

Fabián Casas es tan bueno escribiendo que da la sensación de que no estás leyendo, crees que te lo esta contando mientras se bebe un cervecita, así como quién no quiere la cosa. Historias de barrio, de barra. De primos que me contaron que y yo sé de uno que tal. Uno que siempre quieres que este en tu equipo (y no, no lo digo por sus habilidades como karateka). Uno de los nuestros. 
 
Portadas Urbanas. Edificios. El Barrio. La Ciudad. Territorio Perdido.

No creo que sean dos novelas. Creo más bien que son dos capítulos de una extensa, algo fantasmal, inacabada y posiblemente impracticable Novela Río de miles de páginas. Una novela llena de imperfecciones, contradicciones, llena de vacíos y repleta de historias re-contadas, una y otra vez, cambiando un detalle aquí, un nombre allí. Puliéndolas cada vez que se cuentan, afilando la verdad, buscando la veta, el filón que permita contar La Verdad.

Ocio y Veteranos del Pánico (vaya nombre bárbaro!)  
Alpha Decay
Héroes Modernos
Creo que 11'50 

miércoles, 29 de febrero de 2012

Dominical

Con toda probabilidad, el estar ocupado en intentar no morirme, era la razón para que yo desconociera la Melancolía Dominical. Que duros fueron todos esos domingos. Bebiendo agua. Sofá. Cama. Baño. Más agua. Cuando quería darme cuenta las horas se me habían pasado. Desvelado y con la mañana arañando mi ventana, me prometía no volver a hacerlo. O por lo menos hacerlo menos. Poco a poco lo fui logrando.

Y entonces aparecieron los mensajes. Siempre me llegaban los sábados.

Si hubiera sabido que esos mensajes me inocularían el síndrome del Domingo Melancólico, ay! si hubiera sabido, no habría entrado por esa puerta, ni siquiera me hubiese asomado por la mirilla. Mensajes extraños, llenos de planes y caritas felices. Mensajes que llevaban implícito otro mensaje, que esbozaban raciones de sexo, que claro, que como no, eran imposibles de rechazar. 

Amigos, porque me convertí, en el Chico del Domingo.
 
Ah! cruel e infausto destino el del Chico del Domingo, cuando confiado de su condición pretende pasar a ser el Chico Semanal. Iluso y cándido. Se suceden las disculpas, los equívocos, las citas que no llegan y finalmente, lo tomas o lo dejas, el Domingo, no hay más turnos, es lo que tenemos, no hay más turnos, te repiten.

A tiempo Parcial y Mal Pagado. Mal curro.


Manal
Una Casa con Diez Pinos

"Mama lo conoció en un grupo que se reunía los domingos en el Hospital Pena. Era un grupo de ayuda Psicológica para poder superar la tristeza de los domingos. No era que mi mamá se pusiera mala los domingos, fue acompañando a la peluquera paraguaya, que los domingos, a eso de las siete, invariablemente, se quería matar. Rolando estaba yendo porque era de un equipo de fútbol que se había ido a la B y por esos sufría los domingos sin partidos. Según mamá fue un flechazo fulminante."

Fabián Casas
Los Lemmings y Otros

(Ha entrado pisando duro este Fabián Casas. Tendremos que agenciarnos más libros de él. Tiene buena pinta. Y sobretodo que no escriba más y se dedique por completo al karate, es algo que me hace pensar que valdrá la pena)


 

lunes, 6 de febrero de 2012

La Plata

Llevaban varios días buscando a los otros y a su vez escondiéndose de los otros, cuando lo encontraron. El campamento estaba abandonado. Buscando armas, munición o comida, lo encontraron. Fajos y fajos de billetes. Billetes pequeños y sin marcar, como en las películas. Al principio intentaron contarlo pero la tarea era titánica. Terminaron por dividirlo al peso. Se fueron a la ciudad y como era de esperar se lo gastaron en alcohol y putas. Pero solo después de comprar dentífrico y lavarse los dientes. Lavarse los dientes hasta hacer sangrar las encías. La guerra es extraña. (Las historia "verídica" AQUÍ)


" Por entonces, Viterbo todavía hacía de banco. Le interesaba la plata, las libras, los billetes argentino. Tenía guardados miles de dólares y cinco mil millones de argentinos que fueron juntando de los helados y de las casas vacías de la isla.
Al Turco, como a los otros Reyes, la plata no le interesaba.
 - No va a servir de nada... - decía.
 - Cuando volvamos... ¡cuando volvamos va a servir...! - se entusiasmaba Viterbo.
- No... ¡ No va a servir una mierda...! decía el Turco y volvía a repetir su plan -: Comida, coque, querosén, azúcar, yerba, lugar seguro. Y primero que todo: comida y carbón- ¡ La plata no te va a servir para una mierda!
 También en eso tenía razón."

Los Pichiciegos
Rodolfo Fogwill
(Recomendadísima. Editorial Periférica. Sobre el absurdo de una guerra absurda que vuelve a estar de actualidad. Las Malvinas.)