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domingo, 12 de abril de 2020

Aaaaanita (2)

"El chisme, en esos días, era que Anita Pallenberg, la mujer de Keith Richards- ahora: antes había sido la novia de Brian Jones; era tan hermosa que me disgustaba verla-, tenía una Mano de Gloria. no sé qué entendían las chicas que chusmeaban sobre eso: solo sabían que era algo de magia negra. Yo me moría por tener una y se la había pedido a Laura varias veces; la Orden conservaba las suyas en la biblioteca, cerca de la estatuilla del dios africano de George Mathers. Las usaban seguido aunque eran reliquias preciadas: la mano izquierda de un ahorcado que se le cortaba al cadáver cuando aún estaba colgado. La mano, después, se preparaba con cera para convertirla en una vela"

Nuestra parte de noche
Mariana Enriquez
Editorial Anagrama

viernes, 25 de noviembre de 2016

México. Una aproximación.

Los colombianos ricos quieren ser europeos, la clase media gringa y los pobres mexicanos.




Entonces insiste, repite la pregunta:
- ¿por qué mataste a Dios?
- Lo maté porque era de Badajoz.
Y añado, sonriendo de una manera infinitamente seria, evocando antiguas alegrías secretas de Moctezuma: 
- es que soy de Veracruz

Lejos de Veracruz
Enrique Vila-Matas


- Ningún mexicano conocía a otro mexicano, y cuando un mexicano mataba a alguien (lo cual pasaba a menudo), normalmente era su mejor amigo

American Smoke
Viajes al final de la luz
Iain Sinclair


Tenochtitlan (a.k.a.) México D.F. (a.k.a.) Ciudad de México (a.k.a.) Distrito Federal (a.k.a.) D.F. y -coming soon, diría Jean-Baptiste- (a.k.a.) Nueva Tenochtitlan del Temblor

Mantra 
Rodrigo Fresán


Poco a poco los presidentes de México serán cada vez más altos. Antes era impensable. Un presidente de México solía llegarle, en el mejor de los casos, al hombro a un presidente de América. A veces la cebeza de un presidente de México apenas estaba unos centímetros por encima del ombligo de un presidente de los nuestros. Esa era la tradición.

2666
Roberto Bolaño


- A nosotros en México no nos enseñan todos esos primores. A nosotros, solo nos enseñan a matar. Y tal vez ni eso. Nos contratan porque ya sabemos matar. No somos expertos , sino aficionados.

El complot mongol
Rafael Bernal

lunes, 4 de enero de 2016

2015

El Secreto de Joe Gould de Joseph Mitchell. Anagrama.
"Este libro consta de dos visiones del mismo hombre, un alma perdida llamada Joe Gould" Nada que se pueda añadir además de imprescindible. Imposible no leerlo de una sentada. Joe y Joseph, cafés y botes de ketchup, libretas llenas de anotaciones y cigarrillos con boquilla, profesor Gaviota y Fundación Joe Gould. Literatura, periodismo. Dandy y vagabundo. Estoy deseando leerlo de nuevo.


El Triunfo de Francisco Casavella. Versal.
Rumba y sangre. Una Barcelona que ya nos había maravillado, la Watusiesca, suburbial y delincuencial, llena de ritmo y sudor, apodos y fin de los tiempos. Guitarra, palmas y muerte. Casavella. Casavella. Casavella.


Mao II de Don DeLillo. Circe.
La Fe, la Novela, Terrorismo, Sectas, Irán, Nueva York. De todo esto va. Contundente y rotunda. "Y cuando el novelista pierde el talento, muere de un modo democrático: ahí está, todo el mundo puede verlo, desnudo frente al mundo, con un montón de mierda, de prosa inservible" y párrafos así muchos. Maestro.



Maldito United de David Peace. Contra.
Fútbol, alcohol, derrota, alcohol, dinero y más alcohol. ¿algo más? si, el puto David Peace, la trituradora. Como es habitual cada vez que hablamos del señor Peace los remitimos al blog de Cultura Impopular donde lo cuentan todo y de manera insuperable 



La hija del Este de Clara Usón. Seix Barral.
Yugoslavia, amor a la patria, amor al padre, locura de patria y locura de padre. Ana es Yugoslavia. ¿Qué paso con Ana? Clara nos lo cuenta. ¿Qué paso con Yugoslavia? esa no es tan sencilla de responder. Bravo!


El Marqués y la esvástica de Rosa Sala Rose y Plàcid Garcia-Planas. Anagrama.
Investigación implacable. César Gonzáles-Ruano. La guerra como escenario propicio para la infamia, para el horror, para prosperar. "La verdad, la verdad pura, apenas sirve para nada" dice Ruano. Este libro le lleva la contraria.


miércoles, 20 de mayo de 2015

Casero (Zyklon B)

(Un poco cansados de tanta Literatura, tal vez de tanta Ficción, hemos buscado refugio en investigaciones, estudios e historia. El marqués y la esvástica. César Gonzáles-Ruano y los judíos en el París ocupado, nos ha dado tal ración de Realidad que nos ha dejado el contador a cero. Volveremos a la Literatura)



En el París ocupado hubo alguien que estafó a judíos para matarlos. Incluso tenía algún punto en común con Ruano: era un hombre culto, aficionado a las antigüedades y a los libros. Ejercía la medicina y aprovechaba la confianza que inspiraba su profesión para atraer a judíos ansiosos de escapar de París. Les cobraba unos 25.000 francos, supuestamente para financiar los gastos de los guías de la frontera, la estancia en lugares clandestinos, los papeles falsos y el soborno a gendarmes y aduaneros corruptos. Una vez recibida esta suma los recibía en su consulta, instándolos a que llevasen una sola maleta con sus pertenencias más valiosas. Después los encerraba en una habitación que había creado al efecto y les aplicaba una inyección letal (otros dicen que los gaseaba con un Zyklon B de fabricación casera). Se deshacía de los cadáveres aplicándoles cal viva y por medio de un horno crematorio improvisado en el patio de su casa. Fue el mal olor que provenía de esa terrible combustión lo que delató sus crímenes.
Nos referimos al doctor Petiot.

El marqués y la esvástica
Rosa Sala Rose
Plàcid Garcia-Planas

jueves, 9 de octubre de 2014

Fate

Sirva este párrafo como declaración de principios, como vuelta al ruedo. (Leída de nuevo La parte de Fate es Magistral) 

"Yo lo que digo es que hay que leer libros. El pastor sabe que lo que digo es la verdad. Lean libros de autores negros. Y de autoras negras. Pero no se queden ahí. Ésa es mi aportación de esta noche. Cuando uno lee jamás pierde el tiempo. Yo en la cárcel leía. Allí me puse a leer. Mucho. Devoraba los libros como si fueran costillas de cerdo picantes. En las cárceles la luz se apaga muy pronto. Uno se mete en su cama y escucha ruido. Pasos. Gritos. Como si la cárcel en lugar de estar en California estuviera en el interior del planeta Mercurio, que es el planeta más cercano al sol. Sientes frío y calor al mismo tiempo y ésa es la señal más clara de que te sientes solo o estás enfermo. Uno intenta, por descontado, pensar en otras cosas, en cosas bonitas, pero no siempre. A veces, algún vigilante instalado en la garita interior enciende una lámpara y un rayo de luz de esa lámpara roza los barrotes de tu celda. A mi me ocurrió infinidad de veces. La luz de una lámpara mal colocada o los fluorescentes de la galería superior o de la galería vecina. Entonces cogía mi libro y lo aproximaba a la luz y me ponía a leer. Con dificultad, pues las letras y los párrafos parecían enloquecidos o atemorizados por esa atmósfera mercurial y subterránea. Pero igual leía y leía, a veces con una rapidez desconcertante hasta para mí mismo y a veces con gran lentitud, como si cada frase o palabra fuera un manjar para todo mi cuerpo, no solamente para mi cerebro. Y así me podía estar horas, sin importarme el sueño o el hecho incontestable de que estaba preso por haberme preocupado por mis hermanos, a la mayoría de los cuales les importaba un pimiento el que yo me pudriera o no. Yo sabía que estaba haciendo útil. Eso era lo importante" 

La parte de Fate 
2666
Roberto Bolaño

lunes, 26 de mayo de 2014

Halloween

Hay líneas que actúan como espitas, detonando el pasado, que todos sabemos aguarda agazapado, latiendo suave, casi inaudible. Al pasado nunca lo dejamos atrás. Nos sigue de cerca, escondiéndose en nuevos besos, adelantándonos en raros sueños. Creemos que es un cuento a escribir, que lo vamos puliendo, quitamos una frase aquí, metemos un adjetivo allá, poco a poco, renglón a renglón. Tendrás una bonita historia para contar, nos dicen en el muelle de embarque. Envejecer no es más que perfeccionar la historia, tener un relato redondo, una historia sin fisuras, lisa y reluciente. Confiamos en que sea eso. 

¿Y si se trata de aprender a leer?

Rock Springs, editorial Anagrama, traducción Jesús Zulaika, 1990

¿Te acuerdas de cuando había gente que no sabía que era Halloween?

lunes, 31 de marzo de 2014

Compás

Cuando lo conocí ya había dejado el mundo del espectáculo. Ahora se dedicaba, según él, a ser relaciones públicas de la discoteca y según la policía al tráfico al por menor de cocaína y proxenetismo. Cuando le pregunte por las chicas me dijo que eran amigas de cuando hacía el espectáculo y que él no era su chulo, que solo era un amigo que las cuidaba "de tanto hijueputa que hay suelto".
En el espectáculo Jairo golpeaba con minuciosa técnica e increíble swing las nalgas de tres mujeres hasta hacerlas llegar al orgasmo. Empezaba con ritmos sencillos, me contó, un dos por cuatro y cosas así y luego ya le daba candela parecía Cándido Camero, remataba risueño. Cobraba cinco mil pesetas por un show que no llegaba a los veinte minutos. Hacía tres pases por noche en fin de semana. 
Jairo o Yair como le decían algunos, una noche ya no volvió a la discoteca. Dicen que esta tirado en un descampado después de Rivas con dos disparados en la nuca. La última anotación que tengo de conversaciones con él es "el problema con las mulatas es que no sabes como va la cosa, en cambio con una blanquita vas viendo la rojez, el cardenal que asoma, y eso te anima, te guía, te marca el compás"


"Bueno, se lo recomiendo. Al principio el sonido, el sonido de las palmadas, como que no sabe muy bien, te desconcentra, es algo como demasiado crudo en un plato donde las cosas son más bien cocidas, pero luego como que se acopla a lo que estás haciendo, y los gemidos de ella, los de María, también se acoplan, cada golpe produce un gemido, y eso va in crescendo, y llega un momento en que sientes sus nalgas ardiendo, y las palmas de tus manos también arden, y la verga te empieza a latir como si fuera un corazón, plonc plonc plonc..."

Los detectives salvajes
Roberto Bolaño

miércoles, 26 de marzo de 2014

Perdiditos

A raíz de los acontecimientos relacionados con el vuelo 815 de Oceanic Airlines y la implatación del protocolo de actuación ISO-9005, las nuevas mesas de radar XZ-01 y la geolocalización por radar se creía superado un problema tan sencillo como el perder un avión. Pero se pierden.
En plena fiebre tecnológica, justo antes de que los autos de The Jetsons se empezarán a comercializar, e inspirados con seguridad en el buen resultado que el chip perruno había arrojado a comienzos del siglo, miles de humanos se lanzaron a implantarse plaquitas de silicio con una única finalidad: no perderse. Pero se perdieron.


La reconstrucción del Pasado (territorio mítico, indetectable, isla en movimiento) es un ejercicio de Fe no muy lejano a pedirle abundancia de dinero a San Pancracio. De un gris espeso, el pasado no solo se mueve si no que se compone de una mezcla brumosa de sentimientos y negación del horrible Yo que fuimos, impenetrable a ojos del que recuerda. Necesitamos de un ojo ajeno, un satélite que haya girado en torno a nosotros, un gps sentimental. Y así y todo: a saber.


¿Puedo contarle mi vida? No. Tengo que pedirle a ella que me la cuente, mi vida, mi vida. 

El alma del controlador aéreo 
Justo Navarro

viernes, 7 de marzo de 2014

Primigenio

"Ya del título del libro de Attendu se desprende su tesis, es decir, que cada una de sus funciones y actividades no necesarias para la vida vegetativa, el cerebro es una fuente de problemas. Durante siglos, la opinión habitual ha considerado que la idiotez es un síntoma de degeneración del hombre; Attendu le da la vuelta al prejuicio secular y afirma que el idiota no es más que el prototipo humano primitivo, del cual sólo somos la versión corrompida, y por tanto sujeta a trastornos a pasiones y a vicios contra natura, que no afectan, sin embargo al auténtico cretino, al puro.
En su libro, el psiquiatra francés describe o propone el original Edén poblado de imbéciles: perezosos, torpes, con los ojos porcinos, mejillas amarillentas, labios abultados, lengua salida, voz baja y ronca, oído débil, el sexo irrelevante. Con expresión clásica, les llama les enfants du bon Dieu. Sus descendientes, impropiamente llamados hombres, tienden a alejarse cada vez más del modelo platónico o imbécil primigenio, impulsados hacia los dementes abismos del lenguaje, de la moral, del trabajo y del arte. De vez en cuando, se le concede a una madre afortunada parir un idiota, imagen nostálgica de la creación primera, en cuyo rostro aún , por una vez se refleja Dios"

La sinagoga de los iconoclastas
J. Rodolfo Wilcock

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Canada

La memoria vaya artefacto más engañoso (y 2)

Suponga que el tipo que recibió el brutal balonazo en la cabeza un día intenta dejar de ser el tipo que recibió el brutal balonazo en la cabeza. Dejar de serlo es muy complicado, ya ha fallado en varias ocasiones. Se hace un promesa: será el último intento. Los anteriores fracasos lo han llevado a sitios muchos peores que donde empezó. Al fin de cuentas Mikasa no está tan mal, piensa. 

Idea un plan sencillo: romperle la jeta a alguien. 


Escoge su víctima. Lo golpea con toda su fuerza, con toda la rabia, imaginando que es un balón gigantesco, un Mikasa mojado, un golazo por la escuadra. El golpe no hace todo lo que tenía que hacer. El futuro Niño-Que-Recibio-Un-Puñetazo-Brutal se recompone y le propina una soberana paliza. Mikasa ensangrentado y rojo de rabia y de sangre (la nariz parece un tomate reseco) sólo es capaz de gritar a modo de amenaza: Mi Papa atraco un banco! mi Papa atraco un banco!*

Tenía razón: Mikasa no estaba tan mal.  



La historia anterior es totalmente Cierta y me vino a la cabeza tras la lectura de Canada de Richard Ford el cuál recomiendo a todo aquél que sienta simpatía por las voces tiernas, que descubren el mundo y su ignorancia sin miedo, que se extrañan de lo raro que es todo o mejor, de como lo más sencillo es tremendamente complicado.

*La historia de Mikasa es muy Cierta. Sólo he tenido que acomodar un poco los momentos y los personajes. Pero es Ciertísima.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Tecla

“Los libros solo tienen dos olores: el olor a nuevo, que es bueno, y el olor a usado, que es mejor”, Ray Bradbury.
 
Una noche en el club o aquello que decidimos Ser. O no Ser, que es parecido pero no igual. Una noche en el club habla de pulsiones que esperan tranquilas, latentes, agazapadas. De vidas que fuimos con la misma cara, con menos canas. Una noche en el club, sólo una más, oímos que piensan (si, oímos que piensan, como por telepatía, como en los sueños), oímos que piensan todos aquellos derrotados.
 
 
Una noche en el club de Christian Gailly no llega a las ciento cincuenta páginas. Y muchas de sus frases son repetidas (frases drónicas, que sirven de anclaje, ritmo! ritmo!). Un libro breve que es la bomba. Un hombre inclinado sobre un piano (¿o sobre un teclado?). Una puerta que se cierra y pierdes el tren. Un teclado que suena. Una voz (¿un maullido?) que acompaña. Dio con la tecla, pienso (¿el pianista? ¿el escritor?)
 
Una noche en el club paso a ser mío por tan sólo dos euros. Di con la tecla, claro.

viernes, 31 de mayo de 2013

Erase una vez Lolita

Pues resulta que no, que no me había leído Lolita. Y como no, como no me iba a sorprender!, con el aguzado y mordaz humor de Humbert Humbert. Un monstruo, un infame, un cerdo depredador. Pero gracioso que le vamos a hacer. Un observador notarial de la cultura americana. Un adjetivador como pocos ("pantorrilluda"). Un ser repulsivo que nos hace sonreír. ¿Empatía?¿Comprensión? No. Pero Nabokov nos lleva hasta muy cerca.

También me sorprendió Lolita, Dolores, Dolly. Por alguna extraña circunstancia que no alcanzó a comprender, aunque sospecho de la televisión y el cine, me figuraba a la Nínfula como una beldad que volvía loco a cualquiera que tuviese la desdicha de cruzarse en su camino. Una actitud buscada y propiciada por la misma niña, que sabedora del brutal influjo al que sometía a los hombres, abusaba de su condición para conseguir toda clase de caprichos. Pues después de leer las casi cuatrocientas páginas sigo buscando a esa pre-púber por que en mi edición No aparece.

 Suponemos que nos los tenía puestos a la hora de escribir, pero a saber....

Y por último la constatación página a página de, no solo estar ante una Obra Maestra, si no que el escritor es poseedor de una sabiduría Arcana, Catedralicia. Un saber de otra época, de códigos desaparecidos ya, de versos recitados en medio de borracheras, de alusiones constantes, de ser transmisor de una Cultura. Capaz de jugar en varios idiomas, de transmutar e inventar palabras. En definitiva de un Genio. 

Un libro Diez, valiente, divertido, trágico, de esos que van a batallar sabiendo previamente que van a ser derrotados.

lunes, 27 de mayo de 2013

Dígalo Fuerte

"-Déjame que te diga una cosa, God-frey: si vamos a andar por ahí escuchando esta puta música de nenas, será mejor que me bajé los pantalones para dejarte que me la chupes.
Dicho lo cual, Leonard buscó en la guantera algo más estimulante, y acabó sacando una casete de Big Star que le gustaba mucho."


De Jeffrey Eugenides somos absolutamente Incondicionales desde que tuvimos la inmensa suerte de leer las vírgenes suicidas (un libro Top, como diría un famoso entrenador). Con Middlesex nos volvió a maravillar. Y ahora, 
Y ahora se marca una Historia de Amor. 
Un Amor tremendo. Un triángulo astillado. Amor incondicional. Amor equivocado. Locuras de Amor y Amor de locos. Un caleidoscopio de emociones, de situaciones. Demostración de poderío y sabiduría del señor Eugenides.


Dígalo conmigo y dígalo fuerte: Eu-Ge-Nides. Tres veces en ayunas cada día y verá que bien le va! 

lunes, 2 de julio de 2012

Parecido Razonable

En estos días ando pensando en gente que viaja, en gente que se autoexilia. Casi siempre que realizo esta actividad, acompañada por fruncimiento y dedos índices dándome golpecitos en el tabique nasal, termino recurriendo a E. Vila-Matas,

"Y ya que hablamos de exiliados españoles en París, creo que el caso del joven y chiflado huérfano Tomás Moll, que acabó conviertiéndose en toda una institución de Café de Flore, puede merecer nuestra atención. Habiendo heredado una gran fortuna en su Mallorca natal, el joven Moll, que de la noche a la mañana vio con satisfacción como a causa de un accidente se quedaba sin familiar alguno en la vida, se trasladó inmediatamente -él decía que se había exiliado- a París, la ciudad de sus sueños. 

En la puerta del Café de Flore se puede leer "Aquí nunca ha estado Mr Blu"

Se trasladó o exilió a París buscando olvidarse de los andrajosos y desaseados muertos que dejaba atrás (su mallorquina familia era muy decadente, pero eso no da siempre, ni mucho menos, patente de elegancia) y llevar allí una vida de dandy o de flâneur, dos formas de ser en la vida que eran impracticables en su apelmazada ciudad de Palma de Mallorca. Pronto renunció a lo segundo, a ser flâneur, porque se volvió sedentario en el Flore. Le fascinó y atrapó la terraza de ese café hasta el punto de que, en compañía de un secretario venezolano que contrató en París, comenzó a pasar allí días enteros dedicado, con el mayor dandismo posible a ir preparando el material adecuado para un extravagante libro que pensaba titular Cómo ser lo menos parecido a Baroja aunque te hayas exiliado a París."

París no se acaba nunca
Enrique Vila-Matas

martes, 26 de junio de 2012

Perno

"La historia era sencilla e inverosímil. Dos años antes de rodar El mariachi Robert Rodríguez viajó a México. Durante unos días vagabundeó por la frontera entre Chihuahua y Texas y luego bajó hasta el sur, hasta el DF, en donde se dedicó a tomar drogas y a beber. Cayó tan bajo, dijo Charly Cruz, que entraba en una pulquería antes del mediodía y salía sólo cuando cerraban y lo echaban a patadas. Al final terminó viviendo en un congal, es decir en un bule, es decir en un berreadero, es decir en la catera de las baldosas, es decir en un burdel, en donde se hizo amigo de una puta y de su chulo, al que llamaban el Perno, que es como si al chulo de una puta lo apodaran el Pene o la Verga. Este tal Perno simpatizó con Robert Rodríguez y se portó bien con él. A veces tenía que subirlo arrastrando hasta la habitación donde dormía, otras veces entre él y su puta tenía que desnudarlo y meterlo bajo la ducha porque Robert Rodríguez perdía el conocimiento con suma facilidad.Una mañana, una de esas raras mañanas en que el futuro director de cine estaba medio sobrio, le contó que unos amigos querían hacer una película y le pregunto si él se veía capaz de hacerla. Robert Rodríguez, como ustedes se imaginarán, dijo okey maguey y el Perno se ocupo de los asuntos prácticos.
El rodaje duró tres días, según creo, y Robert Rodríguez siempre estaba borracho y drogado cuando se ponía detrás de la cámara. Por supuesto, en los títulos de crédito no aparece su nombre. El director se llama Jhonny Mamerson, lo que evidentemente es una broma, pero si uno conoce el cine de Robert Rodríguez, su manera de hacer un encuadre, sus planos y contraplanos, su sentido de la velocidad, no cabe duda, se trata de él. Lo único que falta es su manera personal de montar una película, por lo que queda claro que en esta película el montaje lo realizó otra persona. Pero el director es él, de estoy seguro."


2666 
La parte de Fate
Roberto Bolaño


lunes, 5 de marzo de 2012

Animado

"Estaba delante de la tele y sufría como un cabrón. Sufría por Coyote. Esperaba que una vez por todas Coyote acabara con Correcaminos."

 Recientes estudios demuestran que el Coyote y MrBlu comparten el 99% de ADN

Lo primero: Lástima que tuviera morirse Félix Romeo para que me animase definitivamente a leerlo. 

Dibujos Animados es una serie de recuerdos, pequeños flashes, viñetas, de aspecto inocente y despreocupado, con voz infantil y de reiteración permanente. De agilidad oral y profundidad mental. Poco más de cien páginas donde la narración fluye (y a menudo confluye) por las obsesiones de cualquier niño: Los Amigos, la Familia, el Sexo (incipiente), Los Deportes, las Peleas, los Secretos Inconfesables, los Pactos para toda la Vida, los Miedos.
El mundo a través del relato infantil, alejado de la malicia y con esa inocencia que con el tiempo, con las canas y los kilos, vamos perdiendo. Es inevitable, aunque abundan los pasajes divertidos o graciosos, no sentir una profunda nostalgia de ese Paraíso Perdido, de esa Atlántida que todos guardamos en nuestra Memoria. Pensar, como no hacerlo!, en todos aquellos que sabíamos que estarían por Siempre  y Para Siempre y sencillamente, un día, fueron desaparecieron, poco a poco como un efecto Polaroid al revés. Para al final, solo ser una sombra, un sfumatto cada vez es más y más tenue en nuestra memoria.



"Nunca supe si mi abuelo mató a alguien en la Batalla del Ebro. Pensaba en mi abuelo cuando pensaba en la muerte. Lo imaginaba disparando contra el enemigo. Descargando el cargador con saña. Matando. La idea de matar era la imagen de mi abuelo. Sentado, liando picadura y acariciando el perro. Así era la muerte."

Félix Romeo
Dibujos Animados 

miércoles, 15 de febrero de 2012

Back To Happiness

De los muchos y variados Personajes que encontramos en la Magnífica, Genial e Inclonable "La Sinagoga de los Iconoclastas" destaca la figura de Aaron Rosenblum del que se nos dice que:

"Los utopistas no reparan en medios; con tal de hacer feliz al hombre están dispuestos a matarle, torturarle, incinerarle, exiliarle, exterelizarle, descartizarle, lobotomizarle, electrocutarle, enviarle a la guerra, bombardearle, etcétera: depende del plan. Reconforta pensar que, incluso sin plan, los hombres están y siempre estarán dispuestos a matar, torturar, incinerar, exiliar, esterelizar, descuartizar, bombardear, etcétera."

 Extraño comportamiento de nuestros antepasados, lo llamaban lectura

" Rosenblum había comenzado por preguntarse: ¿Cuál ha sido el período más feliz de la historia mundial? considerándose inglés, y como tal depositario de una tradición perfectamente definida, decidió que el período más feliz de la historia había sido el reino de Isabel, bajo la sabia conducción de Lord Burghley."

Me lo sé al derecho y al revés, dijo en alguna ocasión. Aqui lo demuestra

"Así que el plan de Back To Happiness era el siguiente: devolver el mundo a 1580. Abolir el carbón, las máquinas, los motores, la luz eléctrica, el maíz, el petróleo, el cinematógrafo, las carreteras asfaltadas, los periódicos, los Estados Unidos, los aviones, el voto, el gas, los papagayos, las motocicletas, los Derechos del Hombre, los tomates, los buques de vapor, la industria siderúrgica, la industria farmacéutica, Newton y la gravitación, Milton y Dickens, los pavos, la cirugía, los trenes, el aluminio, los museos, las anilinas, el guano, el celuloide, Bélgica, la dinamita, los fines de semana, el siglo XVII, el siglo XVIII, el siglo XIX y el siglo XX, la enseñanza obligatoria, los puentes de hierro, el tranvía, la artillería ligera, los desinfectantes, el café. El tabaco podía permanecer ya que Raleigh fumaba. "

La Sinagoga de los Iconoclastas
J. Rodolfo Wilcock

(Sin duda uno de los libros de cabecera de este Blog y También uno de nuestros escritores secretos Favoritos)

martes, 27 de septiembre de 2011

Yo no soy uno de ustedes *

Frèdèric Beigbeder es detenido por esnifar cocaína en el capo de un coche (imitando a un personaje de Easton Ellis), en la vía pública  y a la entrada de una discoteca, pasa unas cuantas horas arrestado, en condiciones durísimas, exageradas. Hay que darle un escarmiento. Es un Famoso. Será Aleccionador.
Los fantasmas de la soledad y el frío del camastro, llevan Beigbeder, a intentar esbozar los motivos, los caminos que lo han llevado a él hasta "el agujero". (En el camino, también relfexiona sobre que ha llevado a Francia (patria de la Libertad) a encerrarlo a él en "el agujero"). Como un juego de espejos, enlaza su historia con la de su hermano, un ganador, un hombre del Sistema, que lo conoce, que lo respeta, que esta en lo alto de la pirámide alimenticia.


Asi, como si se tratase de una larga sesión de terapia, como si fuese Tony Soprano recordando el día que le mintió a su madre en la cama del hospital, Beigbeder se adentra en los secretos de su familia, de su padre, de su madre, de su odiado/admirado hermano, de su casa en el país vasco, de la política, de las mentiras, de sus abuelos, de los pisos parisinos y las fiestas inacabables, de las estrecheces y de la opulencia, de los criados y de la pesca de gambas, de fumar y conducir a toda velocidad. De las generaciones que tuvieron un sueño y de las que no. De su hija que, según nos hace entender, no es más que una proyección de su pasado. De los vaivenes de Francia (o de su familia) desde final de la Guerra. 
La historia de la familia Beigbeder es la Historia de Francia. La Historia de Francia es la Historia del siglo veinte en Occidente. La Historia del siglo veinte en occidente es la historia tuya o mía. Nuestra historia.

(Sin darme cuenta, y me sucede a menudo, he comprado y comentado tres números consecutivos de Anagrama. Larga vida a Anagrama)

* L'enfant terrible es una expresión que se utilizaba para denominar a esos niños que con sus preguntas inocentes, llenas de ignorancia, ponían en serios apuros a los mayores a la hora de responder. Con el tiempo la expresión ha pasado a ser para todo tipo de personas cuyas opiniones, formas o modos se apastan de los caminos más transitados, de la ortodoxia.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Obsolescencia Cultural Programada


Las coordenadas de "El mapa y el territorio", última y magnífica novela, de Michel Houllebecq, son las mismas que las de sus predecesoras. Un personaje solitario, la muerte (por voluntad propia),  la enfermedad, la decrepitud del ser humano, la Francia en la que vive y la que cree que vendrá, el sexo (esta vez menos), la búsqueda de la verdad y el dinero. Como siempre, no teme a expresarse, no teme a hablar con su voz, no quiere agradar ni ser correcto, no pretende ser el nuero perfecto. Habla para adultos y no para adolescentes disminuidos.



Así como un fino fajador del peso Welter nos suelta combinaciones poderosas, uno-dos, de jab y de recto, al hígado y a la barbilla, golpes severos que no tumban pero si debilitan el paso, que hacen temblar las rodillas:

“Es curioso, podría creerse que la necesidad de expresarse, de dejar huella en el mundo, es una fuerza poderosa; y, sin embargo, por lo general, no basta. Lo que mejor funciona, lo que empuja la gente con la mayor violencia a superarse sigue siendo la pura y simple necesidad de dinero.”

“Ser artista, en su opinión, era ante todo ser alguien sometido. Sometido a mensajes misteriosos, imprevisibles, que a falta de algo mejor y en ausencia de toda creencia religiosa había de calificar de intuiciones.”



Pero Houllebecq tenía preparada una pequeña sorpresita, un giro, una bofetadita, Houllebecq se sitúa a si mismo como un personaje del libro. No el personaje principal, no la voz que nos narra la historia. Es un personaje importante pero secundario. Houllebecq se describe como un viejo extraño, borracho y bipolar, que alterna el éxtasis por los embutidos con la depresión profunda. Un tipo que da pena. Así, dice:

“Lo que más me gusta ahora es el final del mes de diciembre. Entonces me puedo poner el pijama, tomar mis somníferos y meterme en la cama con una botella de vino y un buen libro. Vivo así desde hace años. El sol sale a las nueve; bueno, entre que te lavas y te tomas un café es casi mediodía, me quedan cuatro horas de luz que aguantar, normalmente lo consigo sin grandes agobios. Pero en primavera es insoportable, las puestas de sol son interminables y espléndidas, es como una puta ópera, hay continuamente colores nuevos, resplandores nuevos, una vez intenté quedarme aquí toda la primavera y pensé que me moría, cada noche estaba al borde del suicidio con este crepúsculo que no termina nunca.”
Un imbécil que se cree su propio papel, como le hace ver otro personaje.

 Houllebecq siendo un "loco excéntrico"


Sin duda la Mejor novela (si, mejor que "Las partículas elementales" o "Ampliación del campo de batalla") de Houllebecq. Llena de una inteligencia propia de los tiempos, con reflexiones inquietantes, con verdades incómodas. Con preguntas razonables que No nos queremos hacer. ¿Cómo cuáles? dice, algún escéptico, pues como esta reflexión sobre la obsolescencia programada, sobre otro tipo de obsolescencia mucho más peligrosa y que pasa de puntillas, la obsolescencia cultural:

“También nosotros somos productos – continuo- productos culturales. Nosotros también llegaremos a la obsolescencia. El funcionamiento del mecanismo es idéntico, con la salvedad de que no existe, en general, mejora técnica o funcional evidente; solo subsiste la exigencia de novedad en estado puro.”

Damien Hirst, el rey de la cultura con obsolescencia programada


Y sobre el final, como sin querer, como ese te quiero que solo nos atrevemos a pronunciar en el último momento, en la puerta de embarque cuando ya todo es inevitable y ella se va lejos, en ese instante, morir matando se dice a si mismo el viejo borracho, el puto francés, y nos suelta, la que tal vez, pero solo tal vez, sea la clave:
“Y él pensaba en verdad que había sido, la mayoría del tiempo, un policía honorable, en todo caso un policía obstinado, y la obstinación es quizá en definitiva la única cualidad humana valiosa no solo en la profesión policial sino al menos en todas las que tienen que ver con el concepto de verdad.”

Todas las citas son de "El Mapa y el Territorio" de Editorial Anagrama. 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Mitad de Semana

Hay semanas en las que no puedo esperar a que llegue el Viernes:

" Pero en aquellos días de juventud en París yo creía que la alegría era una tontería y una vulgaridad imperdonable y, con notable impostura, fingía leer a Lautréamont y no paraba de molestar a los amigos insinuando a todas horas que el mundo era triste y que no tardaría en suicidarme, pues sólo pensaba en estar muerto. Hasta que un día me encontré con Severo Sarduy en la Closerie des Lilas y me preguntó qué pensaba hacer el sábado por la noche. “Matarme”, le respondí, muy circunspecto, con dejo sumamente trágico. “Entonces quedemos el viernes”, dijo Sarduy."

Enrique Vila-Matas
La desesperación en negro
(leído en la revista Malpensante)