Mostrando entradas con la etiqueta Obra Maestra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Obra Maestra. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de mayo de 2013

Erase una vez Lolita

Pues resulta que no, que no me había leído Lolita. Y como no, como no me iba a sorprender!, con el aguzado y mordaz humor de Humbert Humbert. Un monstruo, un infame, un cerdo depredador. Pero gracioso que le vamos a hacer. Un observador notarial de la cultura americana. Un adjetivador como pocos ("pantorrilluda"). Un ser repulsivo que nos hace sonreír. ¿Empatía?¿Comprensión? No. Pero Nabokov nos lleva hasta muy cerca.

También me sorprendió Lolita, Dolores, Dolly. Por alguna extraña circunstancia que no alcanzó a comprender, aunque sospecho de la televisión y el cine, me figuraba a la Nínfula como una beldad que volvía loco a cualquiera que tuviese la desdicha de cruzarse en su camino. Una actitud buscada y propiciada por la misma niña, que sabedora del brutal influjo al que sometía a los hombres, abusaba de su condición para conseguir toda clase de caprichos. Pues después de leer las casi cuatrocientas páginas sigo buscando a esa pre-púber por que en mi edición No aparece.

 Suponemos que nos los tenía puestos a la hora de escribir, pero a saber....

Y por último la constatación página a página de, no solo estar ante una Obra Maestra, si no que el escritor es poseedor de una sabiduría Arcana, Catedralicia. Un saber de otra época, de códigos desaparecidos ya, de versos recitados en medio de borracheras, de alusiones constantes, de ser transmisor de una Cultura. Capaz de jugar en varios idiomas, de transmutar e inventar palabras. En definitiva de un Genio. 

Un libro Diez, valiente, divertido, trágico, de esos que van a batallar sabiendo previamente que van a ser derrotados.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Petrificado

Varios de los libros que más me han gustado tienen un factor común, el protagonista es un profesor. Normalmente un ser algo retraído, que en algún momento soño con la fama literaria, para perderse en las envidias propias del profesorado, la burocracia universitaria o tal vez, el amor, un amor de adolescente tardío, de los cuarenta con una alumna con alguna compañera. Pienso y digo de memoria (Juro que lo estoy haciendo de Memoria!) Todas las Almas de Javier Marías, X de Percival Everett, Lodo de Fadanelli, 2666 la primera parte, Lolita de ya sabéis quién no me jodáis, Chicos Prodigiosos de Chabon, y así.....


Stoner es de un sencillez apabullante. Es de un impacto monumental. Poco más de doscientas páginas y repasa toda la vida de Stoner, dos guerras mundiales, hijos, nietos, colegas y disputas. Una vez escuche que los grandes actores eran aquellos que sabían poner cara de Nada. Es así. Este libro, al leerlo, tienes la sensación de que no lees. No fatiga ni cansa, se desplaza con gracia, levanta las manos sabiendo que la medalla de Oro es suya.
Obra Maestra.

" Había llegado a ese punto en el que le asaltaba, con intensidad creciente, una cuestión de una simplicidad tan aplastante que carecía de recursos para afrontarla. Se empezó a preguntar si su vida merecía la pena, si alguna vez la había merecido. Era una duda, sospechaba, que le llegaba a todo el mundo tarde o temprano. Se preguntaba si a los demás les sobrevenía con la misma fuerza impersonal que le llegaba a él. La cuestión le sumía en la tristeza, pero era una tristeza general que - pensaba- tenía poco que ver con él o con su particular destino, ni siquiera estaba seguro de que la cuestión naciera de las causas más recientes y obvias que habían trastornado su vida."

Stoner
John Williams
Ediciones Baile del Sol