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jueves, 1 de mayo de 2014

Filadelfia. Una Historia.

El problema fue que Will se puso a vender crack en una zona prohibida. Ni siquiera valía un par de balazos, así que lo apuñalaron. Su cuerpo es transportado por Caronte (representado por un taxista) pero en vez de llevarlo al infierno, Jeff Pollack (escritor y productor de la serie) decide hacer una curiosa mezcla y lo transporta a una especie de purgatorio, donde Will deberá superar diversas pruebas para entrar en el cielo que es Bel Air. 

Los cinco jinetes del Apocalipsis, segundos antes de apuñalar a Will

Su tío será el encargado de determinar el futuro eterno de Will. A lo largo de los episodios aparecerán los diversos Pecados Capitales (normalmente representados por mujeres lo que le valió a la serie feroces críticas desde el feminismo más reaccionario) los cuales Will deberá evitar si quiere recibir la aprobación de Phil. 
Son especialmente lacrimógenos los capítulos en los que la madre de Will lo visita, ya que siempre coincide con fechas importantes (cumpleaños, navidad) en donde se cree que la madre mantiene un vínculo astral con su hijo. Suelen ser capítulos emotivos y con mucha miga.
La serie originalmente terminaba con Will en Filadelfia. Dando cabida a una posible resurrección. La sociedad americana no estaba preparada para un final así. Existe abundante información y muy accesible en Internet. Especialmente recomendable el documental Black Jesus: Not in my country, acerca de la rotunda negativa por parte de gran parte de la población americana a tener un nuevo mesías negro afroamericano (aunque curiosamente ese año Bill Cosby fue escogido por la revista Time como el americano favorito para ir a tomar un café).


Afortunadamente antes de perder el control creativo de la serie a manos de la cadena, Jeff Pollack, nos había dejado muchas pistas
- Will nunca más utiliza un taxi 
- Los tres hermanos que habitan equivalen a los tres ángeles de la tradición cristiana (Miguel, Rafael y Gabriel). El cuarto y tardío niño era el anti-cristo.  
- Los dolores de cabeza del tío Phill no eran más que una representación de la crucifixión boca abajo de San Pedro  
- Jazz es el Mal Absoluto o la representación del Dinero. Por eso es expulsado del templo constantemente. El seguidor atento de la serie sabe además que Banks (Bancos) es el apellido de la familia. 
- Jeffrey (el mayordomo: el trabajo) es el castigo que reciben los infieles (es sabido el odio visceral de Pollack a los ingleses)

Al final la serie desvarió mucho y se volvió una locura indescifrable.

jueves, 5 de agosto de 2010

Las cuentas claras

Como promedio - también salía siempre el mismo promedio en esto, también aquí era siempre Vernon el adusto maestro de ceremonias-, la mujer de Vernon le hacía una fellatio cada tres apareamientos, o 60,8333 veces al año, o 1,1698717 veces a la semana. Vernon le hacía a ella el cunnilingus bastante menos a menudo: cada cuatro cópulas- cómo promedio-, o 45,625 veces al año, o 0,8774038 veces a la semana. Sería erróneo pensar qué las variaciones llegaban sólo hasta ese punto. Vernon, por ejemplo, sodomizaba a su mujer dos veces al año: el día de su cumpleaños, lo cual parecía bastante justo, y también, irónicamente(o, al menos, a él se lo parecía) el día del cumpleaños de ella. Vernon lo atribuía a las caras noches que pasaban fuera en tales días señalados, y más particularmente a los efectos del champán. Vernon siempre se sentía terriblemente avergonzado luego, y a la mañana siguiente, en el desayuno, era la mustia personificación del bochorno y el remordimiento. La mujer de Vernon nunca decía nada al respecto, lo cual facilitaba mucho las cosas. Si hubiera dicho algo, Vernon probablemente habría dejado de hacerlo. Pero nunca dijo nada. Y lo mismo sucedía cuando eyaculaba en la boca de su mujer, lo cual hacía una media de 1,2 veces al año. A la sazón llevaban diez años casados. No les iba mal, pues.
Martin Amis
Deja que cuente las veces (cuento)
Mar Gruesa (Libro)