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jueves, 26 de julio de 2012

Leibniz

Veo visiones. Sudo. Bebo para aplacar la sed y vuelven las Visiones. Veo visiones y Visones, un doble Visonado altamente peligroso, que me lleva a: 
Camino en medio de una canícula arrasadora. Me encuentro un vergel, un oasis. En la puerta un guardia me dice que diga la contraseña para poder entrar. Pienso que es muy extraño que me pidan contraseña. Y el guardián que lee mi mente, me dice que esta bien que conque le baile la contraseña es suficiente. Y pienso que Ya esta bien!, que incluso las visiones y las Visiones tienen sus reglas y que no, no pienso bailar ante el guardián. Como quieras, dice haciendo de nuevo gala de su poder para leerme la mente, y remata con un, que no sabía que yo no supiera contar. Mire su cara, una cara abotargada, muy del siglo XVI, muy de Leibniz (por Dios, me estoy volviendo loco! veo visiones con Leibniz y ni siquiera sé quién es Leibniz) y pienso en la posibilidad de patearle la tripa, de dejarle claro, who is the boss. Ni lo intentes, me responde, Yo sí se contar. Veo con nitidez como la gota resbala, cae al vacío, sobre el suelo a cuadros de mi piso. El segurata altanero que se parecía en extremo a Leibniz ha desaparecido. El Oasis ha desaparecido. El Calor sigue. Abro un libro que tengo en el regazo y leo, "la música es el placer que experimenta la mente humana al contar sin saber que esta contando" y entonces si, entonces comienzo a bailar para asombro de los que esperan el autobús y que contemplan el magnífico espectáculo que es Un Hombre Sudado Intentando Bailar en un Segundo Piso sin Cortinas, gritando con sus movimientos las Putas Palabras Mágicas, esperando que se abra la puerta, que se abra la puerta. 


Otis Redding
Love Man
(Este Calor lo vuelve a uno Loco)

lunes, 21 de noviembre de 2011

Molière (Hacerse un)

Un todavía negro y no del todo enloquecido Michael Jackson subía al escenario de los Grammys a recibir el premio gordo, el de Mejor Álbum. Un buen año para Jacko el de 1984 (bueno, hasta que se quemo la cabeza rodando el anuncio de Pepsi). En la cima del mundo, podemos decir que se hallaba. Y su discurso de agradecimiento, con la vocecilla de un niñito, con el pelo churretoso y el dudosisimo gusto en el vestir que siempre lo caracterizo, dice  
  
Jackie Wilson, Jackie Wilson, hombre si, como el de la canción de Van Morrison (que casualidad, dirá más de uno) y de la que luego harían un cover los Dexy's Midnight Runners


Van Morrison
Jackie Wilson Said

En mis inicios como Soul-Lover (siempre a nivel muy amateur) me sorprendía el trágico fin que compartían muchos de los mejores cantantes de Soul, como Sam Cooke, Otis Redding, Curtis Mayfield o Marvin Gaye (Solo hablo de grandes figuras, conocidas por todos y con éxito en vida. A los desgraciados no los nombro, necesitaría varios cientos de folios). En esa búsqueda constante de hermosas canciones compre un recopilatorio "The Soul Of Spanish Harlem" y el libreto interior (generoso y culturizante) se abría con una frase demoledora "En el barrio había muchos cantantes, pero Jackie, Jackie era un espectáculo".  Ante tamaña aseveración no había más que ponerse manos a la obra y oídos al reproductor. Y el señor Wilson me metió un golazo por toda la escuadra.

Jackie Wilson 
Reet Petite

Jackie Wilson moría un 21 de enero de 1984 tras estar 9 años en coma. Estaba en coma tras sufrir un ataque al corazón. Sufrió un ataque al corazón en mitad de un concierto benéfico. Estaba cantando "Lonely Teardrops" y a mitad de canción se desplomo. Mr Excitement murió haciendosé un Molière. Joder, vaya muerte más poética, más Soulera.  

martes, 6 de septiembre de 2011

Número Uno

Claro que la lluvia no lo preocupaba. Eran esos versos, los del remate, los que no lo dejaban en paz. Steve le había dado unas buenas ideas pero no estaba convencido. Joder. Necesitaba algo. 

- Otis - dijo en alto para llamar su atención - ¿has visto la Melody Maker? - le pregunto Phalon esperando hasta que giro la cabeza para poder verlo.
- No - Mintió. Claro que la había visto. Es más, había comprado todas las que tenían en el kiosco.
- Número Uno - siguió Phalon - número uno, número uno, número uno - decía sin parar mientras imitaba pasos de baile. Bueno todo lo que se puede imitar mientras se esta sentado y atado a una silla de avión.


Claro que le entusiasmaba. Por primera vez en diez años, diez años, Elvis no era elegido el mejor cantante. Diez años, pensó mientras miraba la lluvia arreciar por la ventanilla. Hace diez años estaba cantando en concursos de talentos por premios de cinco dólares. No pudo evitar que una ligera sonrisa se le escapara al recordar cuando le dijeron que por favor no concursara más, que quince victorias consecutivas lo convertían en ganador honorífico, que le darían el dinero, pero que no concursara más.

- Hoy hace tres años mataron a Sam - dijo Ben.
- ¿Tres años ya? - esta vez fue Ronnie el que hablo para todos
- Que bueno era Cooke - remato Carl, mientras buscaba la aprobación, con la mirada, de Otis. Pero este solo miraba por la ventanilla. Con el bolígrafo en la mano pero sin escribir nada.



No podía concentrarse. Ya su mente lo había llevado hasta cinco años atrás, cuando conducía la furgoneta para Johnny Jenkins. Puto Johnny, que cabrón es, pensó. Cinco años y hemos pasado de una furgoneta a una avión para ocho pasajeros. Otra vez la sonrisa acudió a su cara al recordar el enfado de James al decirle que no había sitio para él en el avión, somos nueve y hay ocho plazas. Bueno, si logro un número uno, compraré una avioneta más grande, se prometio a si mismo, mientras intentaba concentrarse en los versos para rematar la canción.



- Estamos cerca, cerquita - Phalon estaba eufórico - primero Elvis y ahora vamos a por el Número Uno en las listas - y seguía con el bailecito que a todos hacía reír
- ¿Do you like good music? - canto, es más grito, Carl - mientras todos se echaron a reír.
- Europa es nuestra - seguía Phalon - México es nuestro - gritaba como si fuese el predicador - y ahora, hermanos y hermanas, ahora - paro y miro a todos, uno a uno - el Número Uno en las listas - y todos estallaron en risas, aleluyas y amenes.

Es cierto que la gira por Europa había sido un éxito y que lo de Monterrey, incluso lo había sorprendido a él mismo. Ya solo quedaba un peldaño por subir, el Número Uno. Esta canción puede serlo. Tiene de todo. Solo necesito finalizarla. Es un número uno seguro. Steve había hecho un buen trabajo. Solo necesitaba un par de versos. El truco del silbido no le estaba ayudando. Bueno, le había hecho ganar unos días para pensar. Se intento concentrar pero no lo logro. Se quedo dormido con el silbido como banda sonora, como si lo meciese, recordándole el ir y venir de la olas.




martes, 17 de marzo de 2009

Cuarto de Hora

Hay frases, citas o situaciones que gracias a ser repetidas se infiltran en lo más profundo de la conciencia colectiva y por tanto pasan a ser verdad. Tal vez debamos agradecer a Andy Warhol y su famosa frase, que la gente, los que nos rodean (más cerca de lo que creemos) crean que es obligatorio y es un deber, que es el cúlmen o su propósito en la vida, lo de tener sus famosos quince minutos de gloria-fama, entendidos como salir en la Televisión. Si no, no se explica fenómenos en la televisión actual como "hombres, mujeres y viceversa" o "el diario de Patricia", los grandes hermanos, o los realities de mas variado pelaje, en donde, cuando por alguna casualidad del zapeo caigo, escucho comentarios del tipo "yo he venido aquí para que toda España sepa la verdad" o "para que todo el mundo sepa como soy", en fin.....

Tony Soprano se preguntaba ¿donde estaba Gary Cooper? ese hombre fuerte y silencioso; y yo me pregunto ¿dónde esta la gente que no quiere 15 minutos de fama?¿dónde están los gregarios de la vida?¿los que se manejan en la sombra?

El deporte había sido uno de los pocos refugios que había quedado para los gregarios pero ya ni siquiera. Genaro Gatuso, un oscuro, brutal, feo, violento y agresivo, técnicamente muy mal dotado futbolista, se ha convertido en una estrella gracias a que es un secundario de lujo, y entonces.....

...la música ha venido al rescate. Stax es la máquina de Soul más arrolladora del planeta. Sus discos son un compendio de sudor, baile, erotismo y sentimiento. La nómina de cantantes y grupos de la Stax es abrumadora pero lo que realmente importa es que todo ese sonido salido de Memphis se forjo bajo la guitarra de un hombre, Steve Cropper, el cual siempre se ha mantenido en un discreto, aunque su talento se lo impida en muchas ocasiones, segundo plano.

El festival de Monterey de 1967 fue la consagración de Otis Redding. Vestido de manera impecable, sudando a chorros, con su voz y sus saltitos, dejo a todos con la boca abierta. Afortunadamente existe abundante material gráfico y sonoro (en directo y como suena, madre mía!!!). La versión del Satisfaction es sencillamente descomunal.
Sobre el minuto con cuarenta segundos, en pleno extásis arrollador la banda ralentiza a tal grado la canción que se una sonrisa de satisfacción se me escapa.




Atrás entre sombras y casi sin querer salir de ellas, están los Mar-Keys, con Cropper a la cabeza.