lunes, 7 de diciembre de 2009

La Creciente


"un grande nubarron se alza en el cielo,
ya se aproxima una fuerte tormenta"

asi comienza una de las cumbres del Vallenato. Apocalíptica visión del hombre frente a la naturaleza descontrolada, equiparada a la fuerza del amor que corre por las venas (e imagino que litros y litros de aguardiente) de un hombre...

La lluvia de madrileña me da rabia, mucha rabia. Espero con paciencia la temporada de lluvias y lo que viene a caer, es una agüita tímida, que no destruye nada a su paso y que ni siquiera obliga a buscar refugio...

"al mar sereno se vuelve violento
parece una gigante marejada"

También puede ser que haber vivido en una ciudad donde llueve todos los días, asi sea un ratico (pero como cae, oiga!) influye, o el haberme leído demasiadas veces el libro aquel donde llueve en Macondo durante cuatro años...

"Los ríos se desbordan por la creciente
y sus aguas corren desenfrenadas
y al verte yo no puedo detenerme
soy como un loco que duerme
y al momento despertara"



1 comentario:

Carlos Torres dijo...

Como casi todo accidente meteorológico o cualquier elemento aritifical accidental, la lluvia en Madrid empantana más que limpia. Sólo jode, pero no arranca.