viernes, 28 de enero de 2011

Testigo Ocul(t)ar

Lo único que le preocupaba era que alguien lo viera. Ya que nada de lo que contara (o contase) iba a ser creido. Al parecer su gusto por la grandilocuencia, adjetivación desmesurada y, especialmente, la mentira, habían dañado su credibilidad. Por favor, que alguien entre, alcanzo a pensar (casi que suplico mentalmente) antes de besarla.

Marvin Gaye
Can I Get A Witness

martes, 25 de enero de 2011

Bolingismo Musical. Etimología. Regla de Oro. Origen.

Poco se sabe de la procedencia de la palabra Bolinga. Es, en la hilarante y absurda, No Soporto el Rap, donde dos ilustres del movimiento Joaquín Sabina y Manu Chao, nos ponen sobre la pista con un ripio que les vale para entrar en el olimpo teórico del B.M. con aquello de

" Y a patita desemboco en la plaza de Santa Ana
para hacer barra fija en otra discoteca
infestada de guiris, bolingas, taquimecas,
y se arrima a mi vera una petarda faltona "

Otros artistas con cierta sensibilidad bolinga, han querido, algunos desde la infamia y los otros desde la limitación de su talento, tener un detalle con este bello movimiento: Los Violadores del Verso (El rey de las cantinas), Estopa (Malabares) o Sergio Makaroff (Bolinga).

Años después, Elvira Lindo, escribe en un libro suyo y que lleva por título "Bolinga" de un gorila del Congo que lleva por nombre tan bella e ilustre palabra y que según él mismo dice "significa gorila encantador amigo del hombre". Premonitorio. Lo cual nos lleva a una de las reglas de oro (Golden Rules!), El grado de Bolingismo Musical es directamente proporcional al nivel de engorilamiento del individuo.

MrBlu pillado infraganti en pleno proceso de engorilamiento (y bastante cariño-baby, por cierto)

Dicen los que saben que el origen del Ser Humano es África. Pues sí, la meca, fuente de donde mana (en este caso bebe) el Bolinga es también África (¿casualidad? no lo creemos), más exactamente la provincia de Tshopo en el centro de la República Democrática del Congo, se encuentra la población de Bolinga. Desde ahora y por siempre, país hermano y patria invisible de los seguidores.

lunes, 24 de enero de 2011

La Fiebre

El Famoso Día que Conocí la Soledad no estaba solo. Fue un 31 de Diciembre en la puerta del Sol. Las botellas de sidra volaban de un lado a otro de la plaza y abrían cabezas. Hacía frío y yo conocí a la Soledad en medio de mucha, muchísima, gente. Volví a casa andando. Solo llevaba unas Converse y una chaqueta de jean. Llore y pase frío como nunca en mi vida. Al otro día desperté y tenía fiebre.


La Lupe
Fiebre

(Recuerdo haber contado esta historia. Estaba desnudo y ella también. Me dijo que no le daba lástima)

viernes, 21 de enero de 2011

Allí te lo diré

Cuando el viernes, por fin!, llega, podré irme a bailar al Club con mi chica.(Imprescindible buena camisa y zapatos acordes)



The Drifters
At The Club

jueves, 20 de enero de 2011

Bolingismo Musical. Encuentros. Primer Amor.

Y así como los calvos poseen un sexto sentido que les permite identificarse con solo verse, los Bolingas Musicales también saben encontrarse e identificarse. En los ambientes turbios y cargados siempre (aquí suponemos que el Bolinga Musical ya sabe a donde tiene que ir) encontrara a otros como él, que canten, cabeceen, agiten los brazos y digan a todo pulmón, esto es un temazo, o digan, joderrr que buena. Suelen situarse en las proximidades de la cabina o en todo caso con contacto visual directo hacia el encargado de poner música. Procurando así ejercer una presión social y telepática.
Claro, dirá alguno, que eso es lo que hace todo el mundo cuando sale de fiesta. Ya, eso ya lo sé, la vaina es que No Se Cantan todas las Canciones (NSCC= enesece, en el argot Bolingistico), solamente las imprescindibles, las celebérrimas, o mejor, para entendernos, las buenas.
Porque si lo encuentras, si lo ves cantando/aprobando las canciones que SON, entonces el nexo es inquebrantable y sabrás que tarde o temprano (en el caso del Bolingismo Musical suele ser tarde, entrada la madrugada) acabaréis hablando de música y diciendo, temazo, o, soy fan, o tal vez, son buenísimos, o mejor aún, el bueno es el primer disco.




Todos los B.M. han pronunciado esta frase en algún momento de su vida.

martes, 18 de enero de 2011

Rubicon

No es posible saberlo todo. La naturaleza de los servicios de Inteligencia es así. Suposiciones, análisis, muertos, conspiraciones, traición, tensión, contra-inteligencia, intriga, personajes opácos y datos, muchos datos. Pero al final, por más que se quiera, es imposible saberlo todo. La certeza NO existe.

Para seguir Rubicon, la última serie de AMC (Breaking Bad, Mad-Men), no es necesario saberlo todo. Es imposible saberlo. Ni la serie te lo permitirá y, por supuesto, no es necesario.








La serie no da ninguna tregua, no tiene guiños al espectador. Las preguntas se suceden, casi que se amontonan, pero la trama avanza. Por lo visto hasta ahora, el esfuerzo, hay que hacerlo, vale la pena. Recomendada para los aficionados al thriller político, a las cloacas del estado, a los genios solitarios. La factura y los actores: impecables.


Destaca con fuerza la ambientación musical de la serie. Crea una tensión constante, un desasosiego, la sensación de que algo esta pasando. Me recuerda el inicio de "Con la muerte en los talones" o al de "Blue Velvet". Genial.


(El gran Marcos Martín-Vivaldi me puso en la pista)

lunes, 17 de enero de 2011

Bolingismo Musical. Una Primera Aproximación.

La formulación de una marco teórico que abarque toda la complejidad de la Expresión, elevada a la categoría de etiqueta, de Bolingismo Musical, es bastante más complicada de lo que pensé, cuando instalado en la euforia que brinda la oscuridad de la noche y el frío tintineo del alcohol, dije en tono desafiante: Haré una entrada explicando que es el B.M!. Eso, eso, respondieron dos tipos que giran la cabeza si dices, Santi Bécares y Pepe Prieto
Así que servidor de ustedes no se ve más que posibilitado para ir formulando, como dibujando sin querer, con trazo fino y sin dejar marca en la hoja de atrás, poquito a poco lo que puede llegar a ser la formula magistral del compendio que elimine la tristeza y multiplique por cien (o por mil, tal vez) la diversión nocturna más bailonga y próxima a la felicidad etílica: el Bolingismo Musical.



En estos primeros, vacilantes y débiles, pasos, es mejor asegurarse y tirar a tabla. Y que mejor para ello que los fantásticos Dr. Feelgood y un álbum necesario para entender el Bolingismo Musical, Malpractice. Cualquier canción de este disco (Piedra Angular y Pilar) pertenece al movimiento. El guitarrista de esta banda, Wilko Johnson, no solo es un virtuoso del asunto de las seis cuerdas, si no que su particular forma de tocar la guitarra y pasearse, pa´lante y pa´tras, es muy de mi agrado y procuro imitarlo cuando presa de los efectos de los destilados, y jaleado por los chavales, hago alarde de mis habilidades air-guitarristicas.
(Aunque el Pub-Rock es fuente de inspiración para el movimiento B.M. no se debe identificar el uno con el otro. De mismo padre, los hijos se han distanciado con los años. Intentaremos dejarlo claro en futuras entregas)