Tuve una época en que me centré en leer la Gran Novela Americana. Una tarea complicada. Y larga. Y pesada. Y cara. También es cierto que reconfortante e instructiva.
Empecé de manera anárquica y ecléctica, sin orden ni concierto. Atendiendo a todo tipo de recomendaciones. Lo cuál, es claro, me llevo a leer un montón de páginas que No Valían La Pena.
Hasta que me sucedió esto:
- ¿puedo ayudarte?
- No, tranquila - dije
- Bueno, pues aquí estamos para lo que necesites -
Deje pasar un tiempo prudencial. Algo así como un minuto.
- Bueno, llevo un tiempo buscando, es decir, queriendo leer La Gran Novela Americana...
- ... - se quedo callada, mirando hacia la estantería del fondo, pensado.
Aquí solté nombres, apellidos, filas y fobias. Algo muy estudiado, para darme un aire de Intelectual Seductor.
- Los libros de Roth están allí - señalando un punto indeterminado en la estantería del fondo.
Yo me había leído el Lamento de Portnoy y me había reído mucho. Así que confíe en la Sabiduría Femenina. Giré el libro disimuladamente para ver el precio. Como era una edición de Bolsillo me la podía permitir. Fui a la caja haciendo el típico paseillo mirando otros libros, intentando descubrir algo.
Cuando se lo di me miro. Miro el libro, a mí, al libro. Yo sonreí y busque el billete para pagar.
- ¿Al final te llevas este? - me dijo algo desconcertada.
- Tiene buena pinta - conteste y remate - sigo buscando La Gran Novela Americana - y corone con una gran sonrisa llenándome de amabilidad y un ya te diré cómplice.
- Pero La Gran Novela Americana esta al fondo - me dijo con Sumo Tacto
- .... - y de manera misteriosa, sin mover un músculo de la cara y en tan solo un microsegundo, me vacié y me volví a llenar, aunque esta vez de imbecilidad.
Que Bendita felicidad es la Ignorancia.
Por cierto, este es un Novelon del señor Roth que amablemente alguien ajeno a mí ha catalogado como una aproximación a la Gran Novela Americana.
