Estoy desayunando en el Bar. En la televisión se desgañitan unos fulanos. Son los consursantes de un programa que se llama La Voz. Canciones, lágrimas, puñaladas traperas, súbitas declaraciones de amistad sincera, expulsiones y cosas de esas, tan habituales en todos los realities. Ahora, dice una de las jueces, vais a cantar, Without You de Mariah Carey. La puta madre que la parió! digo para mis adentros mientras engullo pan con tomate. Ni parpadea ni le tiembla la voz. a continuación comienza una retahila de sandeces acerca de tonos y colores de voz, de interpretación y tonterías merecedoras de un sillazo en la cabeza.
Without You vaya canción por Dios!
No entraremos a discutir acerca de quién la canta mejor. (Por supuesto nos quedamos con la insuperable maestría de Harry Nilsson). Pero debemos llamar la atención sobre la autoría de la canción ya que no es de la curvilinea y pornochachesca Carey. Esta canción pertence al genio absoluto e imperecedero de Pete Ham cantante y compositor de Badfinger. Si, Rosarillo, no estaría mal que dijeses Badfinger, que hablases un poco de la historia de Badfinger, de la tragedia de Ham, que lo dijeses Badfinger (¿es tan dificil?), que algún despistado se sintiese atraido por ese nombre e hiciese una búsqueda en internet ...
Bandfinger vaya grupo por Dios!
(hace tiempo hable de Badfinger. De Badfinger hay que Ser. De Badfinger hay que hablar. Siempre)