Era, ante todo, un entusiasta del deporte, en especial del foot-ball. Comenzaba el siglo XX y el deporte ya hacía furor en las islas británicas. Parecía que lo primero que hacían los ingleses, cuando atracaban en nuevo puerto, era buscar un terreno donde poder practicarlo y contagiar a los locales con su entusiasmo por el fútbol.
Con su hermano Joan tomaron la decisión, sin poder si quiera imaginar las consecuencias de aquel impulsivo y festivo acto, de fundar el Real Madrid Club de Fútbol.
Madrid hervía: Alfonso XIII cumpliría la mayoría de edad y las iniciativas por agasajarlo, por, al calor de los festejos desarrollar todo tipo de actividad.
Carles propuso festejar un torneo de fútbol. Movió hilos. Consiguió una copa de plata y que además le prestaran el hipódromo para jugar los partidos. Nacía la Copa del Rey. Nacía el fútbol profesional español.
Impulsado por su espíritu empresarial, intento embarcar al Real Madrid en todo tipo de actividad internacional, en la fundación de la FIFA, en conseguir un campeonato nacional regulado. Todas actividades que llegaron a buen puerto algunos años después. Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que era un adelantado a su época.
En 1908 se retiró de la presidencia del club.
Fue diputado del partido Liberal por Mataró en los años 1910, 1914, 1916.
También fue un empresario de éxito.
Durante la Guerra Civil fue apresado y fue víctima de un simulacro de Fusilamiento en el paredón de El Retiro.
Vivió hasta su muerte, en 1950, en Madrid.
Nadie en representación del Real Madrid fue a su entierro.
(La historia se escribe así)
