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jueves, 23 de abril de 2015

Gálvezton

Agua y más agua. Agua que rompe y agua que se aleja. Agua que nunca pregunta nada. Agua que a veces responde. 


The Jinx (Andrew Jarecki, HBO) nos trae a uno de esos personajes inolvidables, Robert Durst. Mentiroso, estrafalario, sibarita, sofisticado, con cierto humor Lecteriano. También nos trae policías mesiánicos, fiscales "botoxisadas", hermanos millonarios, descuartizamientos, disfrazes inverosímiles, cartas de ultratumba, hijastros vendidos, desapariciones. 

Durst decide huir o refugiarse o esconderse en Galveston. Uno de esos Fin del Mundo que existen, un lugar sin preguntas, sin más horizonte que el agua. Agua y más agua.


Tras la espectacular primera temporada de True Detective todo lo que lleve el apellido Pizzolatto ha entrado en el radar. En Galveston, su primera novela (anterior a la serie) Roy Cady se refugia en la tranquilidad desoladora de este pueblo texano. Solo el huracán puede traer los aires del pasado (ese pequeño corazón que late en nuestro interior) Agua que vuelve. Agua furiosa. Agua llena de respuestas.


Galveston se llamaba Gálvezton en honor a su fundador, Bernardo de Gálvez y Madrid, uno de esos tipos que nadie recuerda (pero si fue Virrey de la Nueva España!) uno de esos olvidados, uno de esos que el tiempo consume, que el agua erosiona, que lentamente desaparecen. Que fueron. 
Asi es Galveston.

viernes, 28 de febrero de 2014

Real(idad)

Pues resulta que no, que True Detective no trata de detectives o asesinatos. Los hay. Pero no, no va de eso. Tampoco trata de

- La América profunda, la del Cinturón Bíblico, la pantanosa y húmeda.
- La White Trash, perdida en Cristal que no refleja más que su final.
- Asesinos Tatuados, diablos metafísicos que controlan fórmulas secretas.
- Prostitutas Redimidas, ángeles carnales con mayor capacidad de destrucción que la bomba H.
- Relaciones Personales, que nacen y claro: se van a la mierda, enfangandolo todo.
- Predicadores Etílicos, derrotados en su segundo renacer.
- Poder Corrupto, de hombres canosos que se abanican en porches.
- Del Bien (o del Mal), del paganismo o del catolicismo, de arrollidarse o de hacer que se arrodillen.
- De la Música, insana compañía de atardeceres del fin del mundo.

No, de nada de eso.


True Detective es un ejercicio mayúsculo de narración. De historia contadas y recontadas. De mentiras que no afectan a la verdad. De La Historia, de como se nos cuenta, de que poco sabemos, de porque no tenemos que confiar, de las aristas que proyectan sombra. 
La grandeza de True Detective no radica en que, aún queriendo saber quien es el asesino, lo que realmente queremos saber es quienes son los que los investigadores. Nos interesa Hanibal Lecter pero lo que queremos saber realmente es quién coño es Clarice Starling.