Mostrando entradas con la etiqueta Hombre solo y congelado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hombre solo y congelado. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de diciembre de 2010

(Breve) Cuento Navideño

La mujer lo había echado de casa. Literalmente. Entre los colegios, la hipoteca y demás, solo le alcanzaba para pagarse una habitación. Cuando se quedo en el paro ni siquiera. Decidió vivir en un banco. Para ser más exactos en la calle Ribera de Curtidores, enfrente del Tio Pepe. Aguanto una buena temporada. El alcohol se convirtío en su único amigo. El invierno ese año fue muy duro. Su cuerpo se quedo tieso. Murió sentado. Y nadie se dio cuenta en una semana.

(Siempre me dicen que no cuente esta historia, por desagradable y por fea. Que le vamos a hacer, sucedió cuando viví en la calle Soria, a escasos metros de allí, hará un par o tres años atrás)